Ara mateix


Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.


Miquel Martí i Pol

lunes, 23 de abril de 2012

Día de Sant Jordi

 

Había un dragón que atacaba al reino. Muertos de miedo, los habitantes decidieron entregarle cada día dos corderos al dragón para satisfacer su hambre y que no atacase la villa. Pero cuando los animales empezaron a escasear se decidió enviar a una persona  y un cordero. Debía ser la princesa quien fuera devorada  para acompañar al cordero. Sea como fuere, de camino hasta la cueva del dragón, la princesa se encontró al caballero Jorge y éste, matando al dragón clavándole su espada, la rescató. De la sangre que brotó del cuerpo sin vida del monstruo nació una rosa roja que el caballero le entregó a la princesa.

La costumbre de que el hombre regale una rosa a la mujer se remonta, problablemente, al siglo XV.   La rosa roja (que simboliza la pasión) debe ir acompañada de  una espiga de trigo (símbolo de la fertilidad).
El Día de Sant Jordi tiene un aspecto reinvindicativo de la cultura catalana .

 En toda Cataluña se venden rosas y libros,  ya que el 23 de abril es oficialmente el día del libro por ser el día (de 1616) en que murieron Miguel de Cervantes y William Shakespeare

EL RUISEÑOR Y LA ROSA - Oscar Wilde

EL RUISEÑOR Y LA ROSA
-Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas -murmuró el Estudiante-; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja.
El Ruiseñor le estaba escuchando desde su nido en la encina, y lo miraba a través de las hojas; al oír esto último, se sintió asombrado.
-¡Ni una sola rosa roja en todo el jardín! -repitió el Estudiante con sus ojos llenos de lágrimas-. ¡Ay, es que la felicidad depende hasta de cosas tan pequeñas! Ya he estudiado todo lo que los sabios han escrito, conozco los secretos de la filosofía y sin embargo, soy desdichado por no tener una rosa roja.
-Por fin tenemos aquí a un enamorado auténtico -se dijo el ruiseñor-. He estado cantándole noche tras noche, aunque no lo conozco; y noche tras noche le he contado su historia a las estrellas; y por fin lo veo ahora. Su cabello es oscuro como la flor del jacinto, y sus labios son tan rojos como la rosa que desea; pero la pasión ha hecho palidecer su rostro hasta dejarlo del color del marfil, y la tristeza ya le puso su marca en la frente.
-El Príncipe da el baile mañana por la noche -seguía quejándose el Estudiante-, y allí estará mi amada. Si le llevo una rosa roja bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja la estrecharé entre mis brazos, y ella apoyará su cabeza sobre mi hombro, y apoyará su mano en la mía. Pero como no hay ni una sola rosa roja en mi jardín, tendré que sentarme solo, y ella pasará bailando delante mío, sin siquiera mirarme y se me romperá el corazón.
-Este sí que es un auténtico enamorado verdadero -seguía pensando el Ruiseñor-. Yo canto y él sufre; lo que para mí es alegría, para él es dolor. No cabe duda que el amor es una cosa admirable, más preciosa que las esmeraldas y más rara que los ópalos blancos. Ni con perlas ni con ungüentos se lo puede comprar, porque no se vende en los mercados. No se puede adquirir en el comercio ni pesar en las balanzas del oro.
-Los músicos estarán sentados en su estrado -decía el Estudiante-, y harán surgir la música de sus instrumentos, y mi amada bailará al son del arpa y el violín. Ella bailará tan levemente, que sus pies casi no tocarán el suelo, y los cortesanos, con sus trajes fastuosos, formarán corro en torno suyo para admirarla. Pero conmigo no bailará, porque no tengo una rosa roja para darle.
Y se arrojó sobre la hierba, y ocultando su rostro entre las manos, se puso a llorar amargamente.
-¿Por qué está llorando? -preguntó una lagartija verde que pasaba frente a él con la cola al aire.
-¿Sí, por qué? -murmuraba una margarita a su vecina, con voz dulce y tenue.
-Está llorando por una rosa roja -explicó el Ruiseñor.
-¿Por una rosa roja? -exclamaron las otras en coro. ¡Qué ridiculez!
La lagartija, que era un poco cínica, se puso a reír a carcajadas. Sólo el Ruiseñor comprendía el secreto de la pena del Estudiante y, posado silenciosamente en la encina, meditaba sobre el misterio del amor.
Por último, desplegó sus alas oscuras y se elevó en el aire. Cruzó como una sombra a través de la avenida, y como una sombra se deslizó por el jardín.
En medio del prado había un magnífico rosal, y el Ruiseñor voló hasta posársele en una de sus ramas.
-Necesito una rosa roja -le dijo. Dámela y yo te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su ramaje.
-Mis rosas son blancas -le contestó-, como la espuma del mar y más blancas que la nieve de la montaña. Pero ve donde mi hermana que crece al lado del viejo reloj de sol, y puede ser que ella te proporcione la flor que necesitas.
El Ruiseñor voló hacia el gran rosal que crecía junto al viejo reloj de sol.
-Dame una rosa roja -le dijo-, y te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
-Mis rosas son amarillas -contestó-, tan amarillas como el cabello de la sirena que se sienta en un trono de ámbar, y más amarillas que el Narciso que florece en el prado. Pero anda a ver a mi hermano, que crece al pie de la ventana del Estudiante, y quizás él pueda darte la flor que necesitas.
El Ruiseñor voló entonces hasta el viejo rosal que crecía al pie de la ventana del Estudiante.
-Dame una rosa roja -le dijo-, y yo te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
-Rojas son, en efecto, mis rosas -contestó-; tan rojas como las patas de las palomas, y más rojas que los abanicos de coral que relumbran en las cavernas del océano. Pero el invierno heló mis venas, y la escarcha marchitó mis capullos, y la tormenta rompió mis ramas y durante todo este año no tendré rosas rojas.
-Una rosa roja es todo lo que necesito -exclamó el Ruiseñor-; ¡sólo una rosa roja! ¿No hay manera alguna de que la pueda obtener?
-Hay una manera -contestó el rosal-, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtela.
-Dímela -repuso el Ruiseñor-. Yo no me asustaré.
-Si quieres una rosa roja -dijo el rosal-, tienes que construirla con tu música, a la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu corazón. Debes cantar con tu pecho apoyado sobre una de mis espinas. Debes cantar toda la noche, hasta que la espina atraviese tu corazón y la sangre de tu vida fluirá en mis venas y se hará mía...
-La propia muerte es un precio muy alto por una rosa roja -murmuró el Ruiseñor-, y la vida es dulce para todos. Es agradable detenerse en el bosque verde y ver al sol viajando en su carroza de oro y a la luna en su carroza de perlas. Es muy dulce el aroma del espino, y también son dulces las campanillas azules que crecen en el valle y los brezos que florecen en el collado. Sin embargo, el Amor es mejor que la vida, y, por último, ¿qué es el corazón de un ruiseñor comparado con el corazón de un hombre enamorado?
Y, desplegando sus alas oscuras, el ruiseñor se elevó en el aire, cruzó por el jardín como una sombra, y como una sombra se deslizó a través de la avenida.
El Estudiante seguía echado en la hierba, como lo había dejado; y las lágrimas no se secaban en sus anchos ojos.
-¡Alégrate! -le gritó el Ruiseñor-. ¡Siéntete dichoso, porque tendrás tu rosa roja! Yo la construiré con mi música, a la luz de la luna, y la teñiré con la sangre de mi corazón. Lo único que pido en cambio, es que seas un verdadero amante, porque el Amor es más sabio que la Filosofía, por muy sabia que ésta sea, y es más poderoso que la Fuerza, por muy fuerte que ella sea. Las alas del Amor son llamas de mil tonalidades, y su cuerpo es del color del fuego. Sus labios son dulces como la miel, y su aliento es como la mirra silvestre.
El Estudiante levantó la vista de la hierba y escuchó, pero no comprendió lo que decía el Ruiseñor, porque él sólo podía entender lo que estaba escrito en los libros.
En cambio, la encina comprendió y se puso a balancear muy tristemente, porque sentía un hondo cariño por el pequeño Ruiseñor que había construido el nido en sus ramajes.
-Cántame, por favor, una última canción -le susurró la encina-, porque voy a sentirme muy sola cuando te hayas ido.
Y el Ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que cae de una jarra de plata.
Cuando terminó la canción del Ruiseñor, se levantó el Estudiante y sacó del bolsillo un cuadernito y un lápiz.
-He de admitir que ese pájaro tiene estilo -se dijo a sí mismo caminando por la alameda-, eso no puede negarse; pero ¿acaso siente lo que canta? Temo que no, debe ser como tantos artistas, puro estilo y nada de sinceridad. Jamás se sacrificaría por alguien, piensa solamente en música y ya se sabe que el arte es egoísta. Sin embargo, debo reconocer que su voz da notas muy bellas. ¡Lástima que no signifiquen nada, o que no signifiquen nada importante para nadie!
Luego entró en su alcoba, y, echándose sobre su cama, comenzó de nuevo a pensar en su amor. Después de unos momentos se quedó dormido.
Cuando la luna alumbró en los cielos, el Ruiseñor voló hacia el rosal, y apoyó su pecho sobre la mayor de las espinas. Toda la noche estuvo cantando con el pecho contra la espina, y la luna fría y cristalina se inclinó para escuchar. Toda la noche estuvo cantando así apoyado, y la espina se hundía más y más en su carne y la sangre de su vida se derramaba en el rosal.
Cantó primero al nacimiento del Amor en el corazón de los adolescentes. Entonces, en la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo como canción tras canción. Al principio era pálida, como la niebla que flota sobre el río; pálida como los pies de la mañana y plateada como las alas de la aurora. La rosa que floreció en la rama más alta del rosal era como el reflejo de una rosa en un cáliz de plata, era como el reflejo de una rosa en espejo de agua.
El rosal le gritó al Ruiseñor para que apretara más su pecho contra la espina.
-¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor -gritó el rosal-, o el día llegará antes de haber terminado de fabricar la rosa!
Y el Ruiseñor se apretó más contra la espina, y más y más creció su canto porque ahora cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un joven y de una virgen.
Y un delicado rubor comenzó a cubrir las hojas de la rosa, como el rubor que cubre las mejillas del novio cuando besa los labios de su prometida.
Pero la espina no llegaba todavía al corazón del corazón, y el corazón de la rosa permanecía blanco, porque sólo la sangre de un ruiseñor puede enrojecer el corazón de una rosa.
Y el rosal le gritó al Ruiseñor para que se apretara más aún contra la espina.
-¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor -gritó el rosal-, o llegará el día antes de haber terminado de fabricar la rosa!
Y el Ruiseñor se apretó más aún contra la espina, y la espina al fin le alcanzó el corazón. Un terrible dolor lo traspasó. Más y más amargo era el dolor, y más y más impetuosa se hacía su canción, porque ahora cantaba el Amor sublimado por la muerte, el Amor que no puede aprisionar la tumba.
Y la rosa del rosal se puso camersí como la rosa del cielo del Oriente. Su corona de pétalos era púrpura como es purpúreo el corazón de un rubí.
La voz del Ruiseñor ya desmayaba, sus alitas comenzaron a agitarse, y una nube le cayó sobre sus ojos. Su canto desmayaba más y más, y sentía que algo le obstruía la garganta.
Entonces tuvo una última explosión de música. Al oírla la luna blanca se olvidó del alba y se demoró en el horizonte. Al oírla la rosa roja tembló de éxtasis y abrió sus pétalos al frescor de la mañana. El eco llevó la canción a la caverna de las montañas, y despertó a los pastores dormidos. Luego navegó entre los juncos del río que llevaron el mensaje hasta el mar.
-¡Mira, mira -gritó el rosal-, la rosa ya está terminada!
Pero el Ruiseñor no contestó, porque estaba muerto con la espina clavada en su corazón.
Ya era eso del mediodía cuando despertó el Estudiante; abrió la ventana y miró hacia afuera.
-¡Caramba, qué maravillosa visión! -exclamó-. ¡Una rosa roja! En mi vida he visto una rosa semejante. Es tan hermosa que estoy seguro que tiene un nombre muy largo en latín.
Se inclinó por el balcón y la cortó.
En seguida se caló el sombrero, y con la rosa en la mano, corrió a la casa del profesor.
La hija del profesor estaba sentada cerca de la puerta, devanando una madeja de seda azul, con su perrito a los pies.
-Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja -exclamó el Estudiante-. Aquí tienes la rosa más roja de todo el mundo. Esta noche la prenderás sobre tu corazón y como bailaremos juntos podré decirte cuánto te amo.
Pero la jovencita frunció el ceño.
-Me temo que no va a hacer juego con mi vestido nuevo -repuso-, Y, además el sobrino del Chambelán me envió unas joyas de verdad, y todo el mundo sabe que las joyas son más caras que las flores.
-Eres una ingrata incorregible -dijo agriamente el Estudiante, y tiró con ira la rosa al arroyo donde un carro la aplastó al pasar.
-¿Ingrata? -dijo la muchacha-. Yo te digo que eres un grosero. ¿Qué eres tú, después de todo? Sólo un estudiante, y ni siquiera creo que lleves hebillas de plata en los zapatos, como lo hace el sobrino del Chambelán.
Y muy altanera se metió en su casa.
-¡Qué cosa más estúpida es el Amor! -se dijo el Estudiante mientras caminaba-. No es ni la mitad de útil que la Lógica, porque no demuestra nada y le habla a uno siempre de cosas que no suceden nunca, y hace creer verdades que no son ciertas. En realidad no es nada práctico, y como en estos tiempos ser práctico es serlo todo, volveré a la Filosofía y al estudio de la Metafísica.
Y al llegar a su casa, abrió un libro lleno de polvo, y se puso a leer.


Oscar Wilde

domingo, 15 de abril de 2012

Bertolt Brecht



El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

Bertolt Brecht





majocobe.blogspot.com

Pere Portabella y Gauche Divine

Pere Portabella
(Figueras, 1929). Director de cine, guionista y productor español.
www.pereportabella.com

 Photo by Pascal Le Segretain/Getty Images Europe
Como cineasta, Pere Portabella ha mantenido una presencia relevante en el ámbito del cine de nuestro país durante más de cinco décadas. Con su productora Films 59, impulsó algunas de las producciones emblemáticas del cine español: Los Golfos de Carlos Saura (1959), El Cochecito de Marco Ferreri (1960) y Viridiana de Luis Buñuel (1961). A través de la misma productora y como realizador dirige sus propias creaciones, aunando la herencia de la cultura de vanguardia con los lenguajes de ruptura.

Como director se estrenó con la película No contéis con los dedos en 1967, con guión de Joan Brossa. Después le seguiría Nocturno 29 (1968, del mismo guionista), Sus películas Vampir-Cuadecuc (1970) y Umbracle (1972) constituyen intervenciones radicales en las instituciones cinematográfica y artística. Un largo paréntesis, marcado por su dedicación al ámbito político-institucional durante la llamada transición, media entre Informe general (1976) y Puente de Varsovia (1989). En 2007 estrena Die Stille vor Bach (El silencio antes de Bach), es seleccionada para la 64ª Mostra Internacional de Arte Cinematográfico de Venecia en la sección Orizzonti. Recibe también el Premio especial del Jurado en el 45º Festival Internacional de Cine de Gijón, y se estrena en primicia para Norteamérica en otoño de 2007 en el MoMA de Nueva York formando parte de la retrospectiva de su obra. A finales de año, recibe el premio Mikeldi de Honor en el 49º Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao, y el premio Ciutat de Barcelona 2007 de Audiovisuales por Die Stille vor Bach.


 En 2001 sus películas pasan a formar parte del fondo artístico del Macba (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona). En 2002 es invitado como el único artista español en la Documenta 11 que se celebra en Kassel. En 2003 el Centro George Pompidou de París le homenajea y adquiere para su fondo la película Nocturno 29. Filadelfia, Baltimore, Chicago, Nueva York, exhiben sus películas en ciclos y exposiciones, así como el Festival Internacional de cine independiente de Buenos Aires y la 42 Mostra Internacional del Nuevo Cinema


En 2008 Portabella rueda la que es su última película hasta la fecha, Mudanza, un homenaje a Federico García Lorca y estrenada en la Huerta de San Vicente, Casa-Museo de Federico García Lorca en Granada. Este mismo año el Museo de Arte Moderno de Nueva York adquiere para su fondo de arte una copia de Vampir-Cuadecuc y Die Stille vor Bach.


Desde los años sesenta, Pere Portabella mantuvo un compromiso político con todos los movimientos de rechazo a la dictadura del general Franco, reivindicando las libertades democráticas individuales y colectivas inherentes en un estado de derecho.

Fue elegido senador en las primeras elecciones democráticas después de la dictadura. Participó en la comisión para la redacción de la actual Constitución Española. En 1980 fue elegido diputado en el Parlamento Autonómico de Catalunya hasta 1988. En 1999 es distinguido con La Creu de Sant Jordi, máximo reconocimiento que puede recibir una persona por parte de la Generalitat de Cataluña. Desde 2001 preside la Fundación Alternativas.
En marzo de 2009, Pere Portabella es investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Barcelona.

www.pereportabella.com

Filmografía

  • Mudanza (2008)
  • Die Stille vor Bach, "El silencio antes de Bach" (2007)
  • No al no, Visca el piano! (2006)
  • ¡Hay motivo! (2004) (fragmento El plan hidrológico)
  • Lectura Brossa (2003)
  • La Tempesta (2003)
  • Art a Catalunya (1992)
  • Puente de Varsovia (1989)
  • Informe general sobre unas cuestiones de interés para una proyección pública (1977)
  • El Sopar (1974)
  • Acción Santos (1973)
  • Miró La forja (1973)
  • Miró Tapis (1973)
  • Abogados laboralistas (1973)
  • Cantants 72 (1972)
  • Cuadecuc, vampir (1970)
  • Umbracle (1970)
  • Playback (1970)
  • Miró L'Altre (1969)
  • Premios Nacionales (1969)
  • Aidez L'Espagne (1973)
  • Nocturno 29 (1968)
  • No contéis con los dedos (1967)
Webs



Joan Brossa

Joan Brossa
Fotografia de Pau Barcelo


(Barcelona, 1919-1998). Poeta, dramaturgo y artista plástico. Autor de una obra que experimenta con todos los códigos posibles y que no contempla las fronteras entre las distintas disciplinas artísticas.


Acabada la Guerra Civil española, en 1940, Brossa vuelve a Barcelona, lee, sobre todo, a Freud, e interesado por el automatismo psíquico, comienza a escribir imágenes hipnagógicas. Conoce al poeta J. V. Foix, que le recomienda practicar el soneto. El conocimiento, en 1941, de Joan Miró será determinante en su concepción ética y estética de la creación literaria y plástica. En el mismo 1941, inspirado en la obra de Apollinaire, Salvat-Papasseit y Junoy, escribe los primeros caligramas que denomina poemas experimentales. En 1944, siguiendo la necesidad interior de encontrar una cuarta dimensión al poema, escribe su primera obra escénica, El cop desert (El golpe desierto) que trasluce la lectura de Mallarmé y Nietzsche.


 En 1948 funda, con Joan Ponç Antoni Tàpies, Modest Cuixart, Arnau Puig y Joan-Josep Tharrats la revista Dau al Set, que defiende una estética próxima al neosurrealismo. En 1948 escribe, también, los guiones cinematográficos de Foc al càntir (Fuego en el cántaro) y Gart.
Durante esta época también escribió prosas como la recopilación Proses de Carnaval (1949) o la pseudonovela Carnaval escampat o la invasió desfeta (1949). A partir del año 1950, la poesía de Brossa experimentó un giro hacia el compromiso social, en parte gracias al encuentro con el poeta brasileño Joâo Cabral deMelo.
Entre 1967 y 1969 escribe varios guiones para Pere Portabella
Su obra literaria, de dimensiones excepcionales, se caracteriza por la experimentación con el lenguaje, trabajando con todo tipo de técnicas y estilos, desde los modelos estróficos clásicos hasta la poesía conceptual, el teatro surrealista o los guiones de cinema experimentales. Este proceso continuo de investigación metalingüística lo encamina progresivamente hacia la poesía visual, la escultura y la performance.

sus piezas han llegado a la calle mediante los denominados poemas corpóreos, como el Poema visual transitable al Velòdrom de la Vall d'Hebron (1984) o Bàrcino, en la plaza de la catedral (1994), ambos en Barcelona, entre muchos otros.

En sus últimos libros, se constata una contenida y emotiva reflexión sobre la vida y la muerte, llena de digresiones y serenidad (Passat festes 1995, La clau a la boca 1997, Sumari astral, 1999). Recibió diferentes premios o reconocimientos (Premio Ciudad de Barcelona, 1987; Medalla Picasso de la Unesco, 1988; Premio Nacional de Artes Plásticas, 1992; Premio Nacional de Teatro de la Generalitat de Catalunya, 1998, etc.).

Solamente hacia el final de su carrera recibe el pleno reconocimiento, con numerosas traducciones y múltiples premios y honores que lo señalan como a una de las figuras primordiales de la literatura y las artes visuales del siglo veinte. Muere unos meses antes de cumplir los ochenta años, cuando se preparaban todo tipo de actos para homenajearlo.









Fotografía de Jaume Maymó


Antologías
  • Antologia de poemes de revolta (1979, reed. 2001)
  • Poesia i prosa (1994)
  • Poesia escènica. Teatre complet, (1979-1983) (seis volúmenes, recopilación de su obra dramática)
  • Poemes escollits (1995-1999)
  • Teatre (1996)
  • La memòria encesa, mosaic antològic (1998)
  • A partir del silenci (2001)
  • La piedra abierta (en español, diversos traductores) (2003)

 Poesía literaria

 Poesía escénica

  • Farsa com si els espectadors observessin l'escenari a vista d'ocell (1951)
  • Nocturns encontres (1951)
  • Or i sal (1961)
  • El bell lloc (1962)
  • Teatre de Joan Brossa (1964)
  • Collar de cranis (1967)
  • El rellotger (1967)
  • Poesia escènica (1973-1983), 6 vols.
  • Fregolisme o monòlegs de transformació (2003)
  • La xarxa, Aquí al bosc, Olga Sola (2005)
  • El dia del profeta (2008)

 Poesía visual

 Guiones cinematográficos

 Libretos de ópera y otros textos para ser musicados

 Prosa


 Carteles

  • Vuit posters poema (1971)
  • Poemes objecte en postals (1975)

 Instalaciones

 Poesía visual urbana                                     

ajuntament MOLLET DEL VALLÉS


  • "Brossa va afrontar amb decisió la crisi de la paraula provocada per la multiplicitat d'usos i de tensions a què ha estat sotmesa al llarg dels segles, com a mínim des del Barroc. O des de la democràcia i el Simbolisme. I, per tant, la necessitat de recuperar per a ella la seva capacitat de convocatòria i el seu poder de suggestió. O, almenys, de trobar alternatives. Per això, des de les primeres escaramusses, va entendre la poesia, no com una construcció retòrica, sinó com una constant investigació, que recull i, alhora, eixampla el capital acumulat per les Avantguardes clàssiques i, al capdavall, obre les portes a les del futur. De fet, Brossa ha estat l'autèntic pont, anava a dir que de consistència romana, que uneix les dues grans meitats del segle XX, si més no, en tres direccions: l'experimentació en el camp de les formes tradicionals, la descomposició i la recomposició del discurs quotidià i la substitució de la paraula per l'objecte que designa."
    (Joaquim Molas. "Sobre Joan Brossa i la seva poesia", Serra d'Or, núm. 472, abril del 1999, p. 47

Carles Santos

Carles Santos

Nacido en Vinaròs (Castellón) en 1940, Santos empezó a tocar el piano a los cinco años. Músico de formación clásica de joven ya destaco y en la adolescencia era un virtuoso del instrumento. Sus primeros años como pianista los dedicó a interpretar tanto a los clásicos como a los compositores de vanguardia europeos.

En 1968 se trasladó a los EE.UU., dónde conoció músicos de vanguardia como John Cage, la obra del cual le ha marcado en su estilo y su estética.


Pere Portabella y Carles Santos realizaron en esa misma época algunas películas que traducían al cine el espíritu experimental que Brossa había llevado al teatro desde los años cuarenta: L'apat, L'espectador, Habitació amb rellotge, La Llum y Conversa (1967) y Play-back (1970), una iniciativa que Carles Santos continuó tanto en el cine como en sus acciones musicales y escénicas.

Santos fue miembro activo al Grup de Treball, una de las iniciativas más interesantes del arte experimental español. A este grupo, liderado por Pere Portabella, Carles Santos y Antoni Mercader, estuvieron vinculados casi todos de los artistas conceptuales catalanes. Sus intenciones eran políticas: se trataba de reflexionar sobre la inserción social del artista y eludir la mercantilización del objeto artístico. El propio Carles Santos, en el texto de presentación del Grupo para "Informació d'Art Concepte" (Banyoles, 1973), denunciaba el funcionamiento del arte como "fenómeno superestructural de producción elitista" y rechazaba del objeto de arte como valor de cambio, al tiempo que mostraba la voluntad del grupo de informar sobre el proceso de realización y de provocar la autorreflexión, la "sensibilización del espectador pasivo" y estimular su participación. 

Posteriormente pasaría a la dirección musical en su trabajo con el Grup Instrumental Català, con sede en la Fundación Miró de Barcelona, a mediados de la década de los setenta
Carles Santos se dedica exclusivamente en interpretar su propia música, extendiendo su área creativa al vídeo y la escritura. Centra su interés en la experimentación, componiendo e interpretando solo con voces "Voicetracks" (1981) y al piano, que en realidad nunca había abandonado, como demuestran sus discos de mediados de los ochenta "Pianotrack" y "Carles Santos piano".










Finalizando la década de los ochenta Santos da un nuevo giro a su carrera: la unión de elementos teatrales y musicales creando espectáculos en los que la música, el teatro y la danza, con especial atención también para el vestuario y la iluminación, se unen en un todo difícilmente clasificable, dando lugar a un género nuevo destinado únicamente a su visionado en directo (espectáculos como "Tramuntana Tremens" (1989), "Asdrúbila" o "La Pantera Imperial"(1996), entre otros). Es en esta faceta en la que Carles Santos ha venido trabajando asiduamente hasta la actualidad, sin olvidar nunca sus conciertos de piano

Ha recibido varios premios y condecoraciones, como el Premio Nacional de Composición de la Generalidad de Cataluña (1990); el Premio Ciudad de Barcelona de la Música (1993); el Premio Ciudad de Barcelona a la Proyección Internacional (1996); la Creu de Sant Jordi (1999), y varios premios MAX por sus espectáculos escénicos. Ha sido premiado con el premio nacional de musica 2008 en categoría de composición.





Discografía:
  • Carles Santos: Piano (Edigsa, 1977)
  • Voicetracks (R.A. Taylor, 1981)
  • Pianotrack (L. Música, 1984)
  • Pertorbació Inesperada (L. Música, 1986)
  • Carles Santos piano (Grabaciones Accidentales, 1988)
  • Belmonte (Virgin, 1990)
  • Música para las Ceremonia Olímpicas (OTR, 1993)
  • Promenade Concert (E. Privada, 1993)
  • La porca i vibriàtica tecluria (Plusmusic, 1994)
  • Himne (K-Industria Cultural, 1995)

Espectáculos (selección):
  • Visca el piano
  • La boqueta amplificada
  • Crèdit tonal
  • Tramuntana Tremens
  • La grenya de Pasqual Picanya (Assessor juridic/administratiu)
  • L'esplèndida vergonya del fet mal fet
  • La Pantera Imperial
  • Asdrúbila
  • Ricardo i Elena

Films (selección):
  • L'àpat (1967)
  • Playback (1970)
  • Acció Santos (1972)
  • La Re Mi La (1979)









Bandas Sonoras (selección):
  • Noctturn 29 (Pere Portabella) (1968)
  • Vampir-Cuadecic (Pere Portabella) (1970)
  • Informe General (Pere Portabella) (1977)
  • Vértigo en Mahattan (Gonzalo Herralde) (1981)
  • El pianista (Vázquez Montalbán, dir: Mario Gas) (1997)
Obras Piano (selección):
  • Piano sol
  • Bujaraloz by night
  • Alfombra voladora
  • Codi o estigma?

Obras Voz (selección):
  • Tocaticotocata
  • Dorema-domare
  • Si que té lo que té
  • Astukaplau