Ara mateix


Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.


Miquel Martí i Pol

domingo, 12 de marzo de 2017

viernes, 10 de marzo de 2017

“Mayoría oprimida” Eleonore Pourriat

Majorité Opprimée es una película francesa de Eléonore Pourriat que muestra el mundo de las relaciones de género desde una óptica distinta. ¿Qué pasaría si los hombres fueran los oprimidos? ¿Qué pasaría si la sociedad fuera hembrista y no machista?
El vídeo se hizo viral desde el primer momento, reproduciéndose en varios canales en la red y subtitulando en varios idiomas. En 10 minutos Pourriat te pone en la piel de quien vive a diario situaciones de dominación por su género.
Fuentes:
http://www.tribunafeminista.org/2016/08/cortometraje-un-dia-en-la-piel-de-la-mayoria-oprimida/
http://www.catorze.cat/noticia/2418/si/oprimits/fossin/ells
http://www.barbieturix.com/2014/02/25/majorite-opprimee-le-court-metrage-feministe-qui-fait-debat/
http://www.shoujo-cafe.com/2014/02/comentando-o-curta-metragem-majorite.html
http://www.independent.co.uk/voices/comment/el-onore-pourriat-s-oppressed-majority-why-we-need-more-feminist-films-like-this-9126501.html
https://muhimu.es/genero/eleonore-pourriat/

jueves, 9 de marzo de 2017

«Ella tenía miedo» Anna Świrszczyńska


Al lado de la mujer
está acostado su hombre.
La mujer tiene miedo
de que él vuelva a matarla.
¿No vas a volver a matarme?
pregunta la mujer.
No te voy a matar, dice el hombre.
Pero ella tiene miedo
de que él vuelva a matarla.
Entonces corre a la ventana y salta al pavimento.
Y ya está a salvo
de bruces sobre el pavimento.

Él ya no volverá a matarla.

Anna Świrszczyńska
Traducción de Concha Rodríguez de la Calle


miércoles, 8 de marzo de 2017

QUE HABLEN LAS MUJERES (Manifiesto de Mujeres palestinas e israelíes.)



Sabemos que dos pueblos pueden vivir juntos. Nosotras sabemos que nuestro hijos merecen vivir una vida digna y segura. No queremos que maten a nuestros hijos, ni queremos que ellos maten a nadie. Detened esta locura. Detened esta exhibición de fuerza bruta.

Que las mujeres hablen, dejad hablar a las mujeres.

Ayudadnos mediante manifestaciones, protestas, telegramas, comunicados, correos electrónicos.

Las mujeres palestinas e israelíes nos muestran el camino. Fueron mujeres las que hallaron una vía de solución para acabar con la insensata e inacabable guerra en el Líbano. Nosotras, las mujeres, podemos también poner fin a este terrible ciclo de violencia.

Que hablen las mujeres

Los hombres nos dicen que no debemos asustarnos. Nos dicen que hay que ser fuertes. Nosotras estamos asustadas y queremos que ellos también se asusten. No queremos ser fuertes. Nosotras no queremos que ellos se crean tan fuertes como para que puedan hacer desaparecer a los otros, o derrotarles y hacerles vivir indignamente. Nosotras queremos que todas y cada una de las personas gocen de sus derechos; gocen del derecho a ser escuchados, a elegir como vivir en paz y dignidad.

Queremos los recursos de esta tierra, su agua, sus vinos, sus lugares sagrados. Jerusalén puede ser compartido, la zona entera puede ser compartida entre dos pueblos independientes, dignos e iguales. Israel no debe controlar las vidas de los palestinos. Israel no debe creer que el poder, la fuerza, las bombas y los fusiles van a traer la paz.

Las mujeres palestinas e israelíes han tenido largas conversaciones durante años acerca de su futuro común. Miles de mujeres de todo el mundo han estado dando soporte a la idea de intervenir en la construcción de la paz.

Que hablen las mujeres. Dejemos que las mujeres aporten sensatez allí donde los hombres no la aportan.

Llama tu misma a tu gobierno, tus amigos, tus líderes para que inmediatamente se detenga la violencia, se reorganicen los equipos negociadores, para que al menos un 50% sean mujeres en el nivel de liderazgo de Naciones Unidas, de todos los gobiernos implicados en la escalada de violencia, en el liderazgo palestino e israelí.

Las mujeres hablarán, no dispararán.


Hay hombres con demasiados egos implicados en la destrucción de esta tierra. Hace falta que ambas partes incluyan a tantos hombres como mujeres.

- Que hablen las mujeres. Podemos traer la paz.

Que la comunidad internacional forme un grupo de mujeres de todas partes del mundo para que conformen un cuerpo de mediación internacional de mujeres que consiga que escuchen, faciliten el diálogo, que ayuden a salvarnos.


Los hombres no lo hacen bien: que se aparten. Ellos hablan de poder, fuerza y seguridad. Que nuestra seguridad consiste en ser buenos vecinos. Sin olvidar los errores del pasado ni la desigual distribución del poder, queremos centrarnos en cómo vivir en paz. No queremos educar a nuestros hijos para la guerra. No queremos que vistan uniformes. No queremos que vayan a la guerra. No queremos que tengan su estado, su dignidad, sus derechos. No que luchen por ellos.

-Que hablen las mujeres.

Sentimos dolor, sentimos rabia. Estamos asustadas.
Antes de que sea tarde: Que hablen las mujeres.

Manifiesto de Mujeres palestinas e israelíes.



lunes, 6 de marzo de 2017

Viceversa - Mario Benedetti



Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

 Mario Benedetti




viernes, 3 de marzo de 2017

LAS 10 ESTRATEGIAS DE MANIPULACION MEDIATICA - Sylvain Timsit.



1. La estrategia de la distracción.
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción, que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del
público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales” (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’).
2. Crear problemas, después ofrecer soluciones.
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad.
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que  condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir.
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad.
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar
engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad” (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’).
6. Utilizar el aspecto emocional más que la reflexión.
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores” (ver ‘Armas  silenciosas para guerras tranquilas’).
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto, malhablado, admirador de gentes sin talento alguno, a despreciar lo intelectual, exagerar el valor delculto al cuerpo y el desprecio por el espíritu…
9. Reforzar la autoculpabilidad.
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus
capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.
En el transcurso de los últimos 50 años,los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la  mayor parte los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

jueves, 2 de marzo de 2017

'Fecha de caducidad' - MCMolina


Hay cosas que tienen fecha de caducidad:
Casi todos los alimentos,
algunas amistades, algunos amores, 
ciertas historias...


Donde la hebra que les une al tiempo
es un delgado hilo, frágil, fino
y transparente
como tela de araña.


Otras, sin embargo
Tienen caducidad preferente:
Algunos alimentos,
algunos amores, ciertas historias...

Donde el 'sí pero no' prima desde el origen
como hilo de algodón o seda
que si estira mucho
quiebra.

Es por eso que
algunos amores
y ciertas historias
tienen fecha de caducidad.

Desde siempre.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Las sobras - MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN





La noticia de que centenares de personas comieron con las sobras del banquete nupcial de Barcelona debe acogerse primero con satisfacción porque los beneficiados sacaron el vientre de penas un día en su vida y comulgaron con el festejo metabólicamente, por encima de niveles de comunión masificados. A continuación hay que considerar la difusión de la noticia o bien como acto desestabilizador del orden o como expresión de la conciencia social dominante. Quienes nos han suministrado el imaginario del milagro caritativo de la repartición de los panes y las lubinas bien pudieran ser republicanos o restos del KGB infiltrados en el territorio de lo históricamente correcto para ridiculizarlo.
O alienados sin remedio que creían comunicar un mensaje neutral, casi pedagógico, desde el presupuesto de que lo más normal en los tiempos que corren es que el capitalismo genere pobreza, incluso hambre, pero también la cristiana necesidad compensatoria de que las monjas de san Vicente de Paúl, o las en otro tiempo llamadas señoritas del ropero, repartan empanada, calzoncillos, bragas de segunda piel y camas turcas cojas entre los nuevamente considerados desheredados de la fortuna o económicamente débiles. Bien está dar de comer al hambriento, pero en secreto, no ofreciendo el escándalo de la evidencia del hambre. Sintomático es que se haya considerado una noticia positiva, ejemplar incluso. Sintomática la naturalidad con que la sociedad ha aceptado la noticia, como humana, social, incluso histórica, alimentariamente correcta, instalados casi todos en la evidencia de que tras un par de siglos de buscar tontamente el todo de la emancipación social no hay más remedio que conformarse con las sobras de los banquetes. Autocomplacida armonía virtuosa del que se harta pero no rebaña. Entre el todo y la nada, las sobras.

MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN
EL PAÍS, 13 / 10 / 1997