Ara mateix


Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.


Miquel Martí i Pol

viernes, 1 de febrero de 2013

"El Víbora”, comix para supervivientes


 












"Yo empecé por casualidad. Porque estaba en el paro en ese momento, en el 79. Había pintado toda mi vida, pero en aquel momento estaba como en crisis. Al mismo tiempo hacía, junto con unos vecinos, una revistilla reivindicativa del barrio --el barrio es La Floresta-- y que se llamaba El Enterao... En Barcelona conocí a Nazario, a Gallardo y Mediavilla, a Max, y conocí a gente de El Rrollo. Y empezamos a tener reuniones en La Floresta, en un chiringuito que se llamaba La Casa Blava, que ya no existe, donde hacían unas paellas buenísimas. Y nos pasábamos días allí comiendo paella y discutiendo, hablando de quién haría un personaje, quién haría política, quién haría, no sé, Nazario con los travestis de las Ramblas, Gallardo y Mediavilla con los delincuentes de los barrios periféricos, Max con su lucha contra las multinacionales, Pons hablando de la juventud descarriada y de las putas. En fin, que intentamos hacer como un muestreo de lo que pasaba en la sociedad de nuestro momento".
Así explicaba
Josep Maria Berenguer  Los inicios de El Víbora en una charla que ofreció en el Salón del Cómic de Getxo del 2010

 

El Víbora nació en 1979, a instancias del editor Josep Maria Berenguer y con el respaldo económico de JosepToutain,  para cubrir  la demanda de los lectores de las antiguas publicaciones underground de mediados de los años 70, como El Rrollo enmascarado, Star,Ozono o Butifarra!, ya desaparecidas.”

 “En origen, aglutinó a una serie de autores que se habían iniciado en este mundo underground, como fueron: Gallardo, Mediavilla, Max, Montesol, Martí, Nazario, Alfredo Pons, Roger y Sento; además se incorporó JosepMaría Beà, quien abandonaría tras el segundo número debido a la diferencia generacional.

El Víbora publicó también la obra de autores clave de la historieta underground estadounidense, como Robert Crumb y GilbertShelton de alternativos, como Peter Bagge y los hermanos Jaime yBeto Hernández; de franceses, como Martin Veyron  y René Pétillon y de italianos, como Tanino Liberatore.”

El Víbora, una publicación comprometida, contracultural, urbana e independiente, que se convirtió en un referente para más de una generación de lectores y de autores. Allí publicaron algunos de los mejores creadores de la historieta nacional e internacional. El Víbora apostó por los cómics de calidad, personales, aportando una pequeña gran revolución a la industria de la historieta española, y dando a conocer a creadores de la escena independiente de todo el mundo.

Los 80 fueron su época dorada, logrando sobrevivir al declive del resto de revistas coetáneas que fueron desapareciendo poco a poco con la única excepción de ‘El Jueves’. El Vibora siguió con su labor de descubrimiento de nuevos autores del mundo independiente como Mauro Entrialgo o Hernán Migoya. El 2004 fue su año de desaparición debido al acusado descenso en las ventas. ”

El Víbora sobrevivió más de un cuarto de siglo, publicado en Ediciones La Cúpula, y en su mejor momento llegó a tirar más de 40.000 ejemplares. El dibujante Miguel Gallardo, de los históricos de El Víbora, ha declarado que Josep Maria Berenguer fue el aglutinador de toda una generación de dibujantes de diferentes escuelas españolas, de Cataluña, Madrid y Valencia, a los que dio un portal para que pudiéramos desarrollarnos como profesionales.
 

Fotografía de archivo (23/02/2004) del editor Josep María Berenguer (izquierda) y parte del equipo de redacción de la revista "El Víbora". | EFE

Fuentes
 

 












 

Ia Clua



Josep Maria Clua ( Ia Clua ) fue precursor de las bases del pop beatle de calidad y en catalán, y pionero del pop-folk. A caballo de la música progresiva y la onda laietana




Nacido en 1951, Clua comenzó su carrera artística en 1967, cuando fundó el grupo Dos + Uno, junto a su hermano Jordi y Manel Joseph (orquesta Plateria). El grupo editó cinco discos y fue habitual en la escena de la Canción como telonero de algunos de sus nombres más destacados, como Joan Manuel Serrat, Lluís Llach o Maria del Mar Bonet.

Después de Dos + Uno, el próximo paso artístico de Clua fue la formación del grupo Ia-Batiste, junto a Jordi Batiste, ex integrante de grupos como Máquina!. Su obra en la década de los setenta está formada por dos grandes discos: Un gran día y Chichonera s Cat. Este último trabajo incluye la célebre adaptación del poema de JosepCarner El jazmín y la rosa, musicada por Ia Clua. En septiembre de 1976, Ia-Batiste deciden separarse.



Ia Clua inicia después el grupo Moto Clua, que contaría con el apoyo de Joan Manuel Serrat y Josep MariaBardagí como productores de sus trabajos.






Sin desvincularse de la música, en los últimos años Clua se dedicó al cine, la publicidad y la producción musical. Es autor de la sintonía principal de RAC 1



En 1993 el grupo Ia-Batiste vivió una segunda juventud, gracias a la aceptación de la reedición de sus trabajos, que les hizo reaparecer en conciertos y en estudios de grabación. De todo ello salió el disco en directo.

 El último trabajo de Clua fue en solitario, "El món on vius", editado en 2006. con colaboraciones de Jordi Clua, MaxSunyer, Josep Maria París y Pep Sala.


Fuentes

Agencia EFE

Jamboree - Manuel Vázquez Montalbán

Jamboree
La muchacha era negra y cantaba
una experiencia agridulce, metálica
de micrófono, metálico el hielo usado
en la penumbra del vaso opaco
                               gin
y manos espontáneas abofeteándose
en la bromúrica África europea del sábado
                                           Baudelaire
estaba detrás del frenesí de las caderas
cadenciosas de muchachas emancipadas
abiertas al sol nocturno del saxo
                                   y nadie
intentaba decir a los de la Navy: yankee
go home, porque los yanquis –tal vez
exiliados de algún Harlem blanco– escalaban
el estrado en un salto de tragamillas
o de puntero de rugby en el partido cumbre
para recuperar el jazz y amable
en el piano de aquel pianista poeta
sabio como un soltero sin compromisos
lícitos
         y batíamos palmas si la muchacha
negra nos cantaba Remember When, ya tarde,
hacia las tres de la mañana, cuando
en la plaza del exterior, con estatua,
vomitaba algún padre de familia
                                 y
                                    abajo
–en Jamboree– la triste risa negra de Gloria
nocturna como su piel y su voz de Ella
Fitzgerald tímida, nos hacía inteligentes
de libros y cubalibres, comprobando
                                     que
tampoco había sido aquél el octavo,
el tan esperado octavo día de la semana

Manuel Vázquez Montalbán

Una educación sentimental (1967)

Enlaces

Ciudad - Manuel Vázquez Montalbán

Berenjenas a la crema con gambas

Butifarra de Perol con 'fesols'