Ara mateix


Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.


Miquel Martí i Pol

martes, 11 de diciembre de 2018

Poemas como el Cola-cao, Txema Anguera


Poemas como el Cola-cao,
el relámpago, la luz,
la idea, la pompa de jabón,
el super glue y los reflejos, instantáneos.


Respeto la poesía elaborada por letrados y eruditos,
sin los cuales, reconozco que los versos bailarían reguetón,
agarrados a la cintura de mindundis intuitivos,
como servidor de ustedes .

Poemas como el capricho de un niño consentido,
el suspiro, las chispas,
la espuma del champán, el punto de ebullición
y este que les dejo, instantáneos.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Zabala de la Serna: 'Crónicas Volcánicas' - MANUEL LLORENTE


"Igual que no existe la faena soñada, tampoco la crónica perfecta"


El crítico taurino de EL MUNDO recoge en 'Crónicas Volcánicas' algunos de los mejores textos de su carrera, libro que se presenta el lunes en el Club Matador. Un 'vademécum' para entender mejor la Fiesta
Zabala de la Serna saluda al mejor frutero de la calle Ayala y a Manolo, un amigo del rey emérito, antes de sentarse encima de toriles, en uno de esos tronos estrechos de granito desde donde ve encajonado la corrida de turno.
Allí llega el crítico taurino de EL MUNDO una hora antes de que suenen los clarines. Y como es hombre de manías, ha venido a Las Ventas en moto y siempre por la misma ruta, pertrechado de 25 bolígrafos, dos rotuladores de colores estridentes y la blackberry. Se sienta, mira el cielo otra vez, las banderas de la plaza por si hay viento y apunta en un bloc de anillas los nombres de los toros y su peso. «Aún me pongo nervioso cada tarde», comenta.
Zabala de la Serna empieza a tomar notas con las crónicas de Corrochano en la memoria. «Me tiene subyugado, aunque el primer espejo que tuve como referencia fue el de mi padre, su honestidad e independencia, el haber sido un regenerador de la crítica en los 60. Hay una pulsión freudiana de matar al padre y superarlo me ha pesado mucho. Él tenía un estilo de ver el toreo, una escritura castiza y costumbrista. A mitad de camino emprendí la búsqueda de otro estilo. La diferencia está, creo, en esa pulsión, esa sangre torera que me viene por mi madre, la genealogía de Victoriano de la Serna».
- ¿Se sufre escribiendo?
He sufrido mucho, sí. Como Morante toreando. He mantenido niveles de autoexigencia que han rayado la obsesión, una búsqueda de perfección quizá absurda. Igual que no existe la faena soñada tampoco la crónica perfecta.
Zabala de la Serna ha titulado Crónicas Volcánicas (unomasuno editores) una antología de sus textos que abarca crónicas, entrevistas y perfiles ilustrados por Robert Ryan y con prólogo y presentación de Luis María Anson y Antonio Lucas, respectivamente. El libro está dedicado a su madre y a portagayola nos encontramos un haiku a Curro Romero. No falta detalle.
Lleva Zabala de la Serna tres relámpagos grabados en la sien: las faenas de Chenel en los 80, cómo le cautivó César Rincón en los 90 y la reaparición de José Tomás en 2008 («el 5 de junio», precisa). Le pido tres nombres propios: «Hay toreros que entran por la razón, como Ponce y El Juli, y otros que te tocan la fibra, como Morante y José Tomás». ¿Y cronistas? «Además de Corrochano, Clarito, que pocos saben que fue ministro de Comunicaciones de la II República. Y Barquerito; le tengo una admiración tremenda, por su equilibrio y su mesura, la forma de ver y describir el toro... Lo más difícil es ver el toro, hay que haber visto muchos. Yo he aprendido de los profesionales, escuchando a los toreros y ganaderos, paseando con José Luis Lozano y Emilio Muñoz.. He procurado ser orejero, una esponja, pero también soy consciente de lo que no sé».
En este volumen de tomo y lomo también hablan lo suyo los maestros a través de las entrevistas que hizo, como Ángel Teruel («La difícil facilidad es lo más difícil que puede haber en cualquier arte»), Curro Romero («Se torea con todo. Desde la uña del dedo gordo del pie hasta el pelo»), Morante («quien debería juzgar al torero es el toro»)... Pero el primer texto como tal del libro es la reconstrucción que Zabala de la Serna realizó sobre aquella cornada gravísima que paró al mundo. Impresiona leerlo ahora: «El padre de José Tomás caminaba sobre los regueros de sangre de su hijo por el callejón de la Monumental de Aguascalientes; sobre los charcos reflejaba sus augurios más negros: 'No llega, no llega a la enfermería'».
Y a continuación, crónicas donde surgen aquí y allá Juan Mora, Miguel Ángel Perera, Fandiño, Ferrera, El Juli, Roca Rey, Manzanares... Y El ganadero del siglo, tal y como el crítico tituló el 3 de octubre de 2017 en este periódico. «Victorino se erigió como el guardián de la casta y la integridad del toro. El ganadero del pueblo, el más cotizado, el más mediático, el más querido...».
En estos días de urgencia se exige que según dobla el sexto tengamos que saber lo que ha ocurrido durante toda la corrida, le digo, y ahí salta Zabala de la Serna: «Las prisas en internet son malísimas, hemos ganado en inmediatez pero no en poso ni en calidad». Y del presente al pasado. El crítico repasa el libro, lo hojea. «Publicar las crónicas es un ejercicio de aceptación de uno mismo, del pasado. La benevolencia que hay que aplicar a los demás empieza por uno mismo. Leídas hoy, no sé si me joden más las crónicas cursis que las ácidas, pero estoy orgulloso del libro».
- ¿Y cuando no pasa nada en la plaza?
- Los días más difíciles de contar es cuando pasa de todo, estar a la altura de las grandes faenas. Destruir una corrida está a mano de cualquiera. Lo difícil es el elogio, saber adjetivar.
- ¿Y no hay miedo a repetirse?
- Claro que lo tengo, el día que me repita quizá tendré que irme a casa. Tampoco ayuda que el escalafón haya envejecido. Ponce lleva 28 años de alternativa, El Juli y Morante, 20...
Y toca el turno de los males de la Fiesta: «El sector ha sido incapaz de vertebrar y adaptarse al siglo XXI y afrontar la fracción que existe con la sociedad. No hemos hecho una tortuga romana frente al lobby animalista tan organizado y financiado».
- ¿Y el futuro?
- El pasado siempre ha sido de oro y el futuro parece de niebla. El mundo taurino vive y se recrea en la nostalgia. Y siempre se ha negado la figura del momento. A Manolete le veían perfilero, que había impuesto un toro chico....
Zabala de la Serna lleva a la plaza prismáticos para apreciar si la estocada está en la cruz o quedó caída y a mano toma notas que luego hilvana en la blackberry. Con sol, viento o lluvia. Ahora San Isidro, luego Pamplona, Santander, Bilbao... Y así.
MANUEL LLORENTE

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Ulises. Alfred Tennyson:


De nada sirve que viva como un rey inútil 
junto a este hogar apagado, entre rocas estériles, 
el consorte de una anciana, inventando y decidiendo 
leyes arbitrarias para un pueblo bárbaro, 
que acumula, y duerme, y se alimenta, y no sabe quién soy. 
No encuentro descanso al no viajar; quiero beber 
la vida hasta las heces. Siempre he gozado 
mucho, he sufrido mucho, con quienes 
me amaban o en soledad; en la costa y cuando 
con veloces corrientes las constelaciones de la lluvia 
irritaban el mar oscuro. He llegado a ser famoso; 
pues siempre en camino, impulsado por un corazón hambriento, 
he visto y conocido mucho: las ciudades de los hombres 
y sus costumbres, climas, consejos y gobiernos, 
no siendo en ellas ignorado, sino siempre honrado en todas; 
y he bebido el placer del combate junto a mis iguales, 
allá lejos, en las resonantes llanuras de la lluviosa Troya. 
Formo parte de todo lo que he visto; 
y, sin embargo, toda experiencia es un arco a través del cual 
se vislumbra un mundo ignoto, cuyo horizonte huye 
una y otra vez cuando avanzo. 
¡Qué fastidio es detenerse, terminar, 
oxidarse sin brillo, no resplandecer con el ejercicio! 
Como si respirar fuera la vida. Una vida sobre otra 
sería del todo insuficiente, y de la única que tengo 
me queda poco; pero cada hora me rescata 
del silencio eterno, añade algo, 
trae algo nuevo; y sería despreciable 
guardarme y cuidarme el tiempo de tres soles, 
y refrenar este espíritu ya viejo, pero que arde en el deseo 
de seguir aprendiendo, como se sigue a una estrella que cae, 
más allá del límite más extremo del pensamiento humano. 

Éste es mi hijo, mi propio Telémaco, 
a quien dejo el cetro y esta isla. 
Lo quiero mucho; tiene el criterio para triunfar 
en esta labor, para civilizar con prudente paciencia 
a un pueblo rudo, y para llevarlos lentamente 
a que se sometan a lo que es útil y bueno. 
Es del todo impecable, dedicado completamente 
a los intereses comunes, y se puede confiar 
en que sea compasivo y cumpla los ritos 
con que se adora a los dioses tutelares 
cuando me haya ido. Él hace lo suyo, yo, lo mío. 

Allí está el puerto; el barco extiende sus velas; 
allí llama el amplio y oscuro mar. Vosotros, mis marineros, 
almas que habéis trabajado y sufrido y pensado junto a mí, 
y que siempre tuvisteis una alegre bienvenida 
tanto para los truenos como para el día despejado, recibiéndolos 
con corazones libres e inteligencias libres, vosotros y yo hemos envejecido. 
La ancianidad tiene todavía su honra y su trabajo. 
La muerte lo acaba todo: pero algo antes del fin, 
alguna labor excelente y notable, todavía puede realizarse, 
no indigna de quienes compartieron el campo de batalla con los dioses. 
Las estrellas comienzan a brillar sobre las rocas: 
el largo día avanza hacia su fin; la lenta luna asciende; los hondos 
lamentos son ya de muchas voces. Venid, amigos míos. 
No es demasiado tarde para buscar un mundo nuevo. 
Zarpemos, y sentados en perfecto orden hiramos 
los resonantes survos, pues me propongo 
navegar más allá del poniente y el lugar en que se bañan 
todos los astros del occidente, hasta que muera. 
Es posible que las corrientes nos hundan y destruyan; 
es posible que demos con las Islas Venturosas, 
y veamos al gran Aquiles, a quien conocimos. 
A pesar de que mucho se ha perdido, queda mucho; y, a pesar 
de que no tenemos ahora el vigor que antaño 
movía la tierra y los cielos, lo que somos, somos: 
un espíritu ecuánime de corazones heroicos, 
debilitados por el tiempo y el destino, pero con una voluntad decidida 
a combatir, buscar, encontrar y no ceder.
Alfred Tennyson  (1809-1892) 
Traducción: Randolph D. Pope


It little profits that an idle king,
By this still hearth, among these barren crags,
Match'd with an aged wife, I mete and dole
Unequal laws unto a savage race,
That hoard, and sleep, and feed, and know not me.
I cannot rest from travel: I will drink
Life to the lees: All times I have enjoy'd
Greatly, have suffer'd greatly, both with those
That loved me, and alone, on shore, and when
Thro' scudding drifts the rainy Hyades
Vext the dim sea: I am become a name;
For always roaming with a hungry heart
Much have I seen and known; cities of men
And manners, climates, councils, governments,
Myself not least, but honour'd of them all;
And drunk delight of battle with my peers,
Far on the ringing plains of windy Troy.
I am a part of all that I have met;
Yet all experience is an arch wherethro'
Gleams that untravell'd world whose margin fades
For ever and forever when I move.
How dull it is to pause, to make an end,
To rust unburnish'd, not to shine in use!
As tho' to breathe were life! Life piled on life
Were all too little, and of one to me
Little remains: but every hour is saved
From that eternal silence, something more,
A bringer of new things; and vile it were
For some three suns to store and hoard myself,
And this gray spirit yearning in desire
To follow knowledge like a sinking star,
Beyond the utmost bound of human thought.

This is my son, mine own Telemachus,
To whom I leave the sceptre and the isle,--
Well-loved of me, discerning to fulfil
This labour, by slow prudence to make mild
A rugged people, and thro' soft degrees
Subdue them to the useful and the good.
Most blameless is he, centred in the sphere
Of common duties, decent not to fail
In offices of tenderness, and pay
Meet adoration to my household gods,
When I am gone. He works his work, I mine.

There lies the port; the vessel puffs her sail:
There gloom the dark, broad seas. My mariners,
Souls that have toil'd, and wrought, and thought with me--
That ever with a frolic welcome took
The thunder and the sunshine, and opposed
Free hearts, free foreheads--you and I are old;
Old age hath yet his honour and his toil;
Death closes all: but something ere the end,
Some work of noble note, may yet be done,
Not unbecoming men that strove with Gods.
The lights begin to twinkle from the rocks:
The long day wanes: the slow moon climbs: the deep
Moans round with many voices. Come, my friends,
'T is not too late to seek a newer world.
Push off, and sitting well in order smite
The sounding furrows; for my purpose holds
To sail beyond the sunset, and the baths
Of all the western stars, until I die.
It may be that the gulfs will wash us down:
It may be we shall touch the Happy Isles,
And see the great Achilles, whom we knew.
Tho' much is taken, much abides; and tho'
We are not now that strength which in old days
Moved earth and heaven, that which we are, we are;
One equal temper of heroic hearts,
Made weak by time and fate, but strong in will
To strive, to seek, to find, and not to yield. 
Alfred Tennyson  (1809-1892) 
Traducción: Randolph D. Pope

lunes, 3 de diciembre de 2018

'Sin mirar' - MCMolina


Todo lo que conocía de ella era su color de pelo, su estatura y su perfume. Pelirroja, alzada media y fragancia floral. Desde hacía meses, cada día de la semana, laborable, a las ocho y media de la mañana; se situaba tras ella en la fila para tomar el autobús. Jamás le había visto la cara en ese tiempo. Por eso cuando ella se giró, involuntariamente, él también volvió la cabeza para no mirarla.

martes, 20 de noviembre de 2018

lo real para Miguel Ángel Arcas


Miguel Ángel Arcas. - Foto: MIGUEL ÁNGEL MOLINA (EFE)

Se equivocan quienes piensan que lo real no hay que inventarlo.
Miguel Ángel Arcas

lunes, 19 de noviembre de 2018

Lamentación del sin techo. Allen Ginsberg.


Perdona, amigo, no quise molestarte
pero volví de Vietnam
donde maté a un montón de caballeros vietnamitas
algunas damas también
y no pude soportar el dolor
y de miedo cogí un hábito
y pasé por la rehab y estoy limpio
pero no tengo lugar donde dormir
y no sé qué hacer
conmigo ahora mismo
Lo siento, amigo, no quise molestarte
pero hace frío en la calle
y mi corazón está enfermo solo
y estoy limpio, pero mi vida es un desastre
Tercera Avenida
y calle E. Houston
en el paso peatonal bajo el semáforo en rojo
limpio tu parabrisas con un trapo sucio
Allen Ginsberg


Homeless compleynt


Pardon me buddy, i didn't mean to bug you
but I came from Vietnam
where I killed a lot of Vietnamese gentlemen
a few ladies too
and I couldn't stand the pain
and got a habit out of fear
I've gone through rehab and I'm clean
but I got no place to sleep
and I don't know what to
with myself right no

I'm sorry buddy, I didn't mean to bug you
but it's cold in the alley
my heart's sick alone
and I'm clean, but my life's a mess
Third Avenue
and E. Houston Street
on the corner traffic island under a red light
wiping your windshield with a dirty rag

Allen Ginsberg (EEUU, 1926 - 1997)

domingo, 18 de noviembre de 2018

"Su única arma era su chaleco médico" Ian Lee, Dominique vanHeerden




Esta es Razan al-Najjar, la enfermera voluntaria palestina a la que un francotirador mató  de un tiro en el pecho mientras asistía a los heridos de la manifestación de la #GreatReturnMarch en Gaza.

"Su única arma era su chaleco médico": palestinos lloran a enfermera muerta por fuerzas de Israel

Razan al-Najjar es una enfermera palestina que resultó muerta por el disparo de un francotirador durante las protestas del mes de Junio, más de 100 palestinos han muerto por fuego israelí El ejército israelí dice que está investigando la muerte de Razan
Razan al-Najjar es conocida por el mundo como la enfermera palestina que resultó muerta por el disparo de un francotirador.

Para sus padres, ella era una hija querida que murió a pocos cientos de metros de su hogar en Khan Younis, cerca de la barda que separa Gaza de Israel.

Las calles aledañas y las farolas están ahora adornadas con la imagen sonriente de su hija.

Su padre, Ashraf al-Najjar, acompaña a CNN por las escaleras que llevan a su departamento. El resto de la familia, su pequeño hogar ahora lleno de dolientes, se sientan incrédulos.

La madre de Razan, Sabreen, vestida completamente de negro, aprieta el chaleco médico de su hija bañado en sangre. Nos cuenta que Razan había sido voluntaria desde el inicio de las protestas, trabajando sin paga.
"Tenía miedo por ella, pero Razan nos dijo que no tenía miedo, ella se sentía obligada a ayudar y claramente llevaba un chaleco médico", dijo.

Sabreen dice que su hija "podía ser pequeña, pero era fuerte, y su única arma era su chaleco médico". Ashraf se sienta junto a su esposa en un silencioso estado de negación, de vez en cuando asintiendo con la cabeza. "Estoy protegida por mi chaleco", le decía a sus padres antes de salir a ayudar. "Dios está conmigo, no tengo miedo".
La muerte de Razan al-Najjar ocurrió tras varias semanas de protestas palestinas, conocidas como la Gran Marcha del Retorno, durante las cuales más de 100 palestinos han muerto por fuego israelí.


Ella es el segundo operario médico en morir. Más de 200 otros han resultado herido, de acuerdo con el Ministerio de Salud Palestino.

El ejército israelí dice que está investigando la muerte, y añadió que las fuerzas israelíes "trabajan constantemente para extraer lecciones operativas y reducir el número de víctimas en el área de la valla de seguridad de la Ribera Occidental".

"Quiero justicia para Razan", dijo Sabreen mientras saca un rollo de gasa del chaleco médico de su hija. "¡Aquí está su arma! Quiero que el mundo sepa que esta es el arma de Razan al-Najjar ... ¿Y esta es la identificación de una terrorista?", preguntó de forma retórica, mostrando la identificación médica que su hija llevaba al momento de su muerte.

Otro trabajador médico que estaba en el lugar ese día nos cuenta que vio al francotirador y que pidió a los otros tener cuidado. "Algunas personas en redes sociales dicen que a Razan le disparó un francotirador mujer. Yo vi al francotirador ... era un hombre", dijo Rasha Qudeih.

Los amigos de Razan y sus compañeros voluntarios dicen que la recordarán por su valentía y que ahora más que nunca continuarán con su trabajo.

Ian Lee, Dominique vanHeerdenr , CNN

sábado, 17 de noviembre de 2018

Otro tiempo vendrá - Ángel González


Otro tiempo vendrá distinto a éste.
Y alguien dirá:
«Hablaste mal. Debiste haber contado
otras historias:
violines estirándose indolentes
en una noche densa de perfumes,
bellas palabras calificativas
para expresar amor ilimitado,
amor al fin sobre las cosas
todas».
Pero hoy,
cuando es la luz del alba
como la espuma sucia
de un día anticipadamente inútil,
estoy aquí,
insomne, fatigado, velando
mis armas derrotadas,
y canto
todo lo que perdí: por lo que muero.


Ángel González

lunes, 12 de noviembre de 2018

La historia oculta de ‘Ciudadano Kane’ - ASTRID MESEGUER,




¿Qué se puede decir de Ciudadano Kane que no se haya dicho hasta ahora? 75 años han pasado ya desde su estreno el 1 de mayo de 1941 en el RKO Palace de Broadway, en Nueva York. La película, inspirada en la vida del magnate de la prensa William Randolph Hearst, consolidó a un jovencísimo Orson Welles como uno de los personajes más importantes de la historia del cine. Y es que tenía solo 25 años cuando protagonizó, escribió, dirigió y produjo esta historia que habla de la ambición, corrupción y poder, pero también de soledad y traiciones, de sentimientos heridos donde la falta de amor es clave para entender el comportamiento de Charles Foster Kane.

Ciudadano Kane ha estado liderando durante 50 años el top ten de la lista de las mejores películas de todos los tiempos de la prestigiosa revista Sight & Sound. Desde 2012 es Vértigo, de Alfred Hitchcock, la que ocupa la primera posición del ranking que confecciona cada década la publicación británica con la ayuda de 846 críticos, programadores y distribuidores.

El reputado crítico Roger Ebert sentenció que Ciudadano Kane se trataba, oficialmente, del mejor filme de la historia. El paso del tiempo no ha hecho más que avivar la fuerza de sus imágenes, el poder de su lenguaje narrativo con el uso de flash-backs, una puesta en escena espectacular con escenarios donde se aprecian los pequeños detalles, el uso de imágenes muy contrastadas y la insistencia de profundidad de campo, así como los grandes angulares y los largos planos secuencia, que supusieron una revolución en la estética cinematográfica y que ha tenido efectos inspiradores en obras posteriores.


El filme comienza con la muerte del protagonista. Kane fallece en soledad en su mansión de Xanadú, en plena decadencia personal. La última palabra que pronuncia es Rosebud. El misterio de su significado mueve al periodista Jerry Thompson (William Alland) a investigar sobre lo que esconde esa palabra. En su periplo, y a través de varias entrevistas a algunos de los allegados de Kane, reconstruirá su vida, sus glorias y miserias, pero sólo el espectador logra conocer al final cuál es el significado de Rosebud.
 Rodar la película no fue tarea fácil. Hearst intentó boicotearla y de hecho lo consiguió. Su estreno estaba previsto dos meses y medio antes pero se pospuso debido a las presiones ejercidas por el todopoderoso magnate de la prensa, que atacaría al filme en sus medios de comunicación e intentaría que la película no se distribuyese. Con motivo del 75 aniversario de la proyección de Ciudadano Kane, os desvelamos algunos episodios y datos curiosos que rodearon a esta obra maestra.

1. Total libertad creativa

Era la primera película de Welles, un joven ambicioso curtido en el teatro y la radio. Tuvo carta blanca para hacer lo que quisiera a pesar de no tener experiencia previa en el mundo del cine. Así se lo garantizaba el suculento contrato con los estudios RKO, que le convertirían en el cineasta mejor pagado y con mayor independencia de la historia del cine norteamericano. Welles se movió como pez en el agua durante el rodaje y se llevó consigo a sus compañeros del Mercury Theatre, entre ellos a su gran amigo Joseph Cotten.


Tres años antes, en 1938, había conseguido un éxito sin parangón con su discurso radiofónico de La guerra de los mundos de H.G. Wells. Fue una narración que causó el pánico entre los radioyentes, que dieron por cierta una invasión extraterrestre. A raíz de entonces , el artista de Wisconsin alcanzó la etiqueta de genio y su primer filme dejó constancia de su maestría como cineasta.

2. Polémica

La polémica que generó la cinta fue tal que RKO Pictures recibió ofertas monetarias para destruirla antes de su estreno público. Tras una negociación con los abogados de Hearst, la compañía cinematográfica presionó al director para que eliminara algunos fragmentos de la película. Una de las escenas eliminadas hacía referencia a la sospechosa muerte de Thomas Ince, un magnate del cine que falleció durante una fiesta de cumpleaños de Hearst.

3. ‘American’

Durante su producción, Ciudadano Kane fue conocida como RKO 281. En un principio la película iba a llevar por título American, pero el jefe de RKO George Schaefer sugirió cambiarlo por el de Ciudadano Kane. Orson Welles pensó en titular su película con el nombre de John Q.

4. El misterio de quién escribió el guión

Existe un debate abierto sobre la verdadera autoría del guión, que fue galardonado precisamente con el único Oscar de los nueve a los que aspiraba la película en la edición de 1942. El veterano guionista Herman J.Mankiewicz, gran bebedor y adicto al juego, había asistido a muchas de las fiestas que organizaba Hearst en Hollywood. Uno vez, el magnate negó su entrada a una de ellas, afirmando que tenía problemas con el alcohol. La veterana crítica de cine Pauline Kael publicó en 1971 en The New Yorker una investigación que apuntaba a que fue Herman quien escribió el guión del filme en un centro de rehabilitación alcohólica donde se le encerró para que cumpliera con la escritura del texto.


En Raising Kane la periodista desmitifica el papel que tuvo Welles en el guión y asegura que, pese a figurar en los créditos, no colaboró en una sola línea. Dicha postura no fue del agrado de muchos críticos y Peter Bogdanovich, cineasta y gran amigo de Welles refutó muchas de las afirmaciones de Kael. Charles Lederer, guionista y una de las fuentes de la periodista, insistió en que nunca se recurrió a la Screen Writers Guild para que arbitrase la cuestión de los créditos. En cualquier caso, la tendencia de Welles al egocentrismo le movió con frecuencia a desdeñar olímpicamente los aportes de sus colaboradores.

5. Secretismo en el rodaje

Welles mantuvo el plató cerrado, limitó el acceso al metraje y controló la publicidad de Ciudadano Kane para asegurarse de que la trama se mantuviese en secreto. Los primeros meses de filmación Welles alejó a los curiosos y a la prensa afirmando que estaban apenas ensayando, lo que dio resultado.


El rodaje se desarrolló entre el 29 de junio y el 23 de octubre de 1940 en el plató Paramount en Hollywood. También se rodó en el Parque Balboa y en el zoo de San Diego, así como en el Castillo de Oheka en Huntington (Nueva York).

6. El misterio de Rosebud

Rosebud es el gran secreto de la historia, la última palabra que dice Kane antes de morir y ha pasado a considerarse uno de los McGuffin más importantes de la historia del cine. Solo al final de la cinta el espectador conoce que Rosebud (”capullo de rosa” en español) es el nombre del trineo con el que jugaba Kane de pequeño, la imagen de una infancia añorada. Pero Rosebud es mucho más, en realidad era el apodo cariñoso que Hearst daba a las partes íntimas de su amante, la actriz Marion Davies, a la que intentó lanzar en vano al estrellato. En la película, Davies es presentada como una mujer frívola e interesada, pero lo cierto es que cuando Hearst se arruinó, ella le ayudó a superar la crisis vendiendo sus valiosas joyas.




Sobre Rosebud Welles aseguró que se trataba de un recurso para “arrancar” la historia. “El truquito de Rosebud es lo que menos me gusta de la película. No es más que eso, un truquito, y parece sacado de un libro de tercera sobre Freud para principiantes”, dijo.

Steven Spielberg compró el famoso trineo en una subasta en 1982 por 50.000 dólares. Cuando Orson Welles se enteró de esto, dijo: “Pensé que lo habíamos quemado”.

7. Gazapo

A lo mejor poca gente se habrá dado cuenta, pero la verdad es que Ciudadano Kane cuenta con un gazapo importante al principio de la película. Si Kane muere solo en su habitación ¿cómo es posible que la prensa esté intrigada por saber el significado de Rosebud, la última palabra que sale de su boca?. Cuenta la leyenda que hubo quienes se percataron del error antes del estreno de la cinta, pero Welles les pidió que no se lo contaran a nadie. Parece que los críticos no se dieron cuenta de este “error”, porque la película tuvo una abrumadora mayoría de opiniones positivas tras su estreno, aunque fue un fracaso comercial.

8. Inspiración

Orson Welles afirmó que, antes de realizar Ciudadano Kane, se había preparado viendo la cinta La diligencia (1939) de John Ford unas 40 veces. Se encerró en su casa y observó el mítico western cada vez con un técnico diferente con tal de aclarar dudas y tener claro cómo iba a plantear su historia. Así, cuando se presentó en el set de rodaje, sabía realmente lo que quería para su película.


9. Negativos perdido

Los negativos originales de la película se han perdido. Fueron destruidos durante un incendio en los años 70. Asimismo, todo el equipo que formó parte del filme ha muerto. Kathryn Popper, la última actriz que permanecía aún con vida, falleció en 2016. Popper sirvió de asistente personal de Orson Welles y era la que pronunciaba la famosa frase “¿Qué es Rosebud?”.

10. Rodaje accidentado

Welles se lastimó el tobillo en mitad de la producción mientras rodaba la escena en la que Kane persigue a Jim Gettys por las escaleras. Durante dos semanas tuvo que dirigir la película sentado en una silla de ruedas, una situación que no ayudó a reducir las extenuantes jornadas de grabación diarias, que en ocasiones duraban hasta 18 horas.

La Vanguardia 01/05/2016 



Fuentes: