Ara mateix


Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.


Miquel Martí i Pol

viernes, 11 de agosto de 2017

Maria Zambrano y la democracia


 Si se hubiera de definir la democracia podría hacerse diciendo que es la sociedad en la cual no sólo es permitido, sino exigido, el ser persona.
Maria Zambrano

jueves, 10 de agosto de 2017

Hilma af Klint,La mujer que inventó la abstracción - ÁLEX VICENTE


En la discusión bizantina sobre quién fue el primero en llegar a la abstracción, muchos sostienen que el mérito fue de Mondrian. Otros apoyan a Malevich, a Kupka o, siendo un poco generosos, a Delaunay. Pero una gran mayoría jura que el que dio el paso adelante decisivo fue Kandinsky.
Wassily Kandinsky. Composition IV, 1911
El propio pintor se autoproclamaba sin rubor como el primer autor de un cuadro no figurativo, que habría firmado allá por 1911. “Sí, fue el primero de todos. Por aquel entonces, ni un solo pintor utilizaba el estilo abstracto. En otras palabras, se trató de un lienzo histórico”, afirmó en su correspondencia acerca de un cuadro que nunca pudo mostrar en público, puesto que lo había extraviado durante su exilio.
Decenas de sus cuadros permanecían en un depósito de Estocolmo: su familia no creyó que tuvieran valor
Lo que Kandinsky no sabía era que una desconocida pintora sueca se le había avanzado, rompiendo con el lenguaje figurativo por lo menos cinco años antes que él. Respondía al nombre de Hilma af Klint, portentosa paisajista en el Estocolmo de entresiglos, que consiguió formarse en la pintura gracias a la ley escandinava que permitía que las mujeres accedieran a la educación artística. Hija de un almirante, se ganaba la vida vendiendo anodinos panoramas naturalistas y dibujando estudios anatómicos para un instituto veterinario. Pero eso no era todo lo que Hilma sabía hacer. En la penumbra de su pequeño estudio, experimentaba con otro tipo de pinturas, inspiradas por fuerzas ocultas que se manifestaban a través de su trazo. Aficionada al espiritismo y a la teosofía desde su juventud, dibujó círculos concéntricos, óvalos descomunales y espirales infinitas, que pretendían simbolizar la totalidad del cosmos, a menudo bajo los efectos de la hipnosis. Antes de que 1915 llegara a su fin y el fin de la figuración sonara en boca de las élites intelectuales, Hilma ya había pintado más de 200 composiciones abstractas.


Hilma af Klint.
Una alucinante retrospectiva en el Moderna Museet de Estocolmo reexamina su legado hasta el 26 de mayo, revisando la integralidad de una nutrida trayectoria –según el último inventario, Hilma habría pintado más de mil obras— para poner en duda la estrechez de la historia oficial de la abstracción y lanzar una hipótesis rompedora. ¿Y si esta desconocida mujer fue la auténtica pionera de la abstracción? Si su historia había permanecido hasta ahora en la oscuridad es por un sencillo motivo: la pintora murió sin haber expuesto ninguno de sus cuadros abstractos. En sus últimas voluntades, solicitó que no fueran expuestos hasta veinte años después de su muerte, acontecida en 1944 a los 81 años. “Tenía la convicción de que el mundo no estaba preparado para observar su obra, tal vez porque se enfrentó a la incomprensión de los que la rodeaban”, explica la comisaria Iris Müller-Westermann.

La pintora formó parte de Las Cinco, un grupo de mujeres pintoras que, en la década que sucedió a 1896, se reunieron una vez a la semana para practicar el esoterismo y dibijar en estado de semiinconsciencia. El grupo se desintegró cuando la pintora solicitó a las demás para que participaran en su proyecto. Todas ellas se negaron. “Le dijeron que les daba demasiado miedo”, añade Müller-Westermann.

En su testamento, solicitó que sus cuadros no fueran expuestos hasta 20 años después de su muerte
 Hasta ahora, su nombre permanecía en una órbita restringida, aunque tampoco resultaba completamente desconocido. En 1986, una muestra en Los Angeles ya exhibió algunos de sus cuadros, igual que haría el Centro Pompidou hace cinco años, en el marco de una exposición sobre la presencia de lo sagrado en el arte contemporáneo. Pese a todo, la envergadura de su legado no saltó a la vista hasta el año pasado, cuando el director de este museo sueco, Daniel Birnbaum, recibió una gigantesca caja de madera en su despacho de la isla de Skeppsholmen. “En su interior, encontré óleos y acuarelas, estudios botánicos de plantas, flores y semillas junto a incomprensibles diagramas matemáticos, así como unos 15.000 cuadernos que documentaban su proceso creativo”, explica Birnbaum. Es difícil entender por qué nadie les prestó la más mínima atención durante décadas.
“Hilma no tuvo hijos y lo dejó todo a un sobrino que nunca creyó que lo que pintaba aquella mujer excéntrica tuviera valor”, apunta el director. Parte de su familia, extremadamente religiosa, no habría apreciado el contenido esotérico de algunos lienzos y habría preferido ocultarlos en un depósito durante décadas. Hoy, tras el reconocimiento general, sus descendientes empiezan a hablar de aquella tía solterona como de un genio. “La obsesión por decidir quién vino primero no me parece interesante. Pero que ella pintara así años antes que lo hiciera Kandinsky invalida los estereotipos sobre las mujeres artistas. Se decía que eran capaces de copiar pero no de abrir nuevos caminos. Hilma demuestra que es totalmente falso”, concluye Müller-Westermann.
“Tenía la convicción de que el mundo no estaba preparado para su obra”, dice la comisaria

Pese a la agitación generada por el descubrimiento, parte del establishment del arte contemporáneo sigue mostrándose reacio a elevar a esta pintora a la primera división. Hace pocos meses, el MoMa se habría negado a incluirla en su programación ante las reticencias de algunos de sus administradores. En cambio, la muestra podrá verse este verano en la Hamburger Bahnhof de Berlín, antes de recalar a finales de año en el Museo Picasso de Málaga. Sus responsables también negocian el desembarco de la muestra en París y Nueva York de cara a 2014, en un periplo que tendría que inscribir el nombre Hilma af Klint, de una vez por todas, en el panteón que seguramente merezca.
El País 3 MAR 2013 - 

Fuenetes


miércoles, 9 de agosto de 2017

AGONÍA - Humberto Garza


Dondequiera, ya no es alguna parte, ya no es hotel ni plaza ni alameda,
ya no es un restaurante
ni una casa friolenta
donde todos acechan,
amargando el frescor de la sorpresa.
Se terminaron todos los lugares,
los destruyó la vida sin decirme,
los destruyó el destino sin contarme;
los destruyeron para destruirme.
El éxtasis no corre por mi carne,
crucificaron todos los momentos,
y mi vista no es nave
bregando en las olas de tu cuerpo.
A veces, la llovizna,
trae aroma distraido de tu aliento,
y emigro a los túneles de octubre
a fumar y a degollarme en tu recuerdo.
No ha pasado la crisis,
y no podrá pasar, es lo que siento.
En ninguna parte
te encuentro.
Tenemos que buscarnos mucho, mucho,
con deseo fuerte y pensamiento;
desgarrando las casas con la vista
y viajando en la alfombra del afecto.
Tenemos que buscarnos,
en el pecho y la espalda, si es posible,
del tiempo.
Yo te miraba de reojo,
mostrándome disperso.
El ámbito aceptaba mi soborno,
y sentía que el momento
y la vida...
¡por fin, valían un poco!
Voy a peinar la ciudad de arriba abajo,
voy a poner en la nariz de mi sabueso
la parte tuya que dejaste en mí,
para que rastree tu recuerdo
en la tierra y el cielo,
para ver
si te encuentro.
Humberto Garza


viernes, 4 de agosto de 2017

Hombres iranís se fotografían con el velo islámico / MAR GALLARDO


La periodista y activista iraní Masih Alinejad lleva más de dos años animando a las mujeres de su país a que se hagan fotografías sin el velo islámico y las cuelguen en las redes sociales. Es su modo de protestar contra una ley impuesta en 1979, después de la Revolución Islámica, que obliga a las mujeres iranís a taparse el pelo, los antebrazos y las piernas para salir de casa.
Ahora Alinejad ha llevado su campaña un paso más allá y ha pedido a los hombres que se sumen a la protesta y se pongan el conocido "hiyab" para mostrar solidaridad con sus parejas, familiares y amigas.
La iniciativa ha sido todo un éxito, y ya se ha hecho viral en Facebook y Twitter. Bajo la etiqueta #MenInHijab, decenas de hombres han alzado la voz en favor de las mujeres y de su libertad de decidir cómo salir vestidas a la calle.
"Si ciertos hombres quieren forzar a las mujeres a llevar el velo, o quieren tomar decisiones en nombre de las mujeres en nuestra sociedad, ¿por qué no intentan primero ponerse ellos el velopara ver cómo se siente realmente?". Es uno de los textos que acompaña a una de las fotografías que ha recibido Alinejad.

MI LIBERTAD SIGILOSA

La mayoría de las fotografías se pueden ver en la página de Facebook de My Stealthy Freedom (Mi libertad sigilosa), el movimiento social online que Alinejad, ahora residente en Nueva York, creó en el 2014. La página ya tiene más de un millón de seguidores en todo el mundo.
Una de las últimas imágenes que han colgado muestra a un padre con el velo islámico al lado de su hija, que aparece sin él. "Al principio, se rieron", explica la chica en un texto que acompaña a la fotografía, donde también aparece su primo. "Sin embargo, un minuto después los dos empezaron a sudar por el calor, y al final los dos concluyeron que tener que llevar puesto el velo constantemente tiene que ser un desastre".
Algo similar dice otro de los hombres que ha participado en la campaña y que recuerda, tapado de pies a cabeza, como su madre tenía que salir con el hiyab durante los calurosos veranos de su infancia. "Siempre me sentí avergonzado por mi madre y mis hermanas. Es muy duro salir a la calle con esta vestimenta", cuenta en la publicación.
"Mi madre murió y lo único que me queda de ella son estas ropas", continúa, y añade: "A veces me las pongo para recordar a mi madre en esos calurosos días de verano cuando salía a comprar. Cuando volvía no tenía energía ni para hablar por culpa del calor".
Solos, con sus parejas, sobrinas, hijas, amigas y toda la familia, en casa o en la calle, con velos de colores, negros, cortos y largos. Los hombres iranís se han mostrado en las redes sociales de todas las formas posibles. Un único complemento los relaciona: el velo islámico.
Según sus defensores, "el hiyab de una mujer es el honor de su marido". Es el lema que gritan en una manifestación a favor del velo que aparece en un vídeo colgado en la página de My Stealthy Freedom.
Producido por Saman Arbabi, el vídeo muestra también una serie de anuncios en los que se compara a las mujeres sin hiyab con alimentos podridos. En una de las imágenes, una chica sin velo se dispone a subir unas escaleras que la conducirán al infierno.
Hombres vestidos con el velo islámico o hiyab protestan en las redes sociales contra la obligación de las mujeres en Irán de llevar esta prenda.
Los hombres que han participado en la campaña #MenInHijab protestan precisamente contra esta obligación moral sobre las mujeres en Irán de no poder decidir qué ropa llevar cuando salen de casa. "Odio cuando utilizan la policía moral para forzar a mi mujer a llevar el hiyab obligatorio", dice uno de los fotografiados.

ÚLTIMO DÍA SIN VELO

En otra de las fotografías publicadas, dos hombres tapados con velo enseñan una noticia de 1979 en la que los nuevos líderes de la República Islámica prometían no imponer el hiyab obligatorio. Pocos días después, ese artículo y esa promesa pasarían a ser papel mojado. El 7 de marzo del 1979, el nuevo Gobierno salido de la Revolución Islámica aprobó la temida ley.
Un día después, una gran multitud de mujeres y hombres de todas las edades y profesiones salieron a las calles de Teherán para protestar contra la nueva normativa. La fotógrafa iraní Hengameh Golestan documentó la manifestación y fue testigo del que sería el último día en que las calles de Irán verían a sus mujeres con la cabeza descubierta.
Hace un año Hengameh recordó ese momento en una entrevista en el diario 'The Guardian' con motivo de una exposición en Londres con algunas de sus fotografías.

"Si hubiéramos tenido redes sociales entonces", escriben en la publicación los dos hombres tapados con velos, "quizás podríamos haberle recordado a la República Islámica su promesa". "Quién sabe, quizás hoy no tendríamos el hiyab obligatorio", dicen ahora con la esperanza de que la campaña viral iniciada por Alinejad tenga algún efecto más allá de las pantallas de los ordenadores y móviles.
La República Islámica de Irán es el único país del mundo que obliga a todas las mujeres que pisan su territorio a cubrirse la cabeza como gesto de respeto hacia el Islam. Al tratarse de una imposición, son frecuentes las protestas, estrictamente en Internet, de chicas que exhiben su pelo al descubierto para expresar su rechazo a una norma que afecta tanto a iraníes como a extranjeras. Esta vez, han sido los hombres -maridos, padres, novios, hermanos- los que han querido mostrar su rechazo a la obligatoriedad del velo en Irán. Y lo han hecho como lo hacen ellas, en internet, porque manifestarse en la calle está totalmente prohibido, por lo que las redes sociales funcionan como plataforma y altavoz para que la población pueda manifestar la disconformidad con las estrictas normativas que regulan el país.
Así, en esta ocasión los hombres han decidido solidarizarse con las mujeres cubriéndose la cabeza con un pañuelo, tal como están forzadas a hacer ellas. Las fotos han sido publicadas en la web My Stealthy Freedom, que exhibe divertidas imágenes de varones con la cabeza cubierta con un hijab.
Tras la Revolución Islámica de 1979 las mujeres fueron forzadas a cubrirse la cabeza. Las nuevas autoridades que empezaron a regular el país hicieron exactamente lo mismo que el régimen anterior, pero en sentido opuesto. Si el Gobierno del Shah las había obligado a quitarse el velo en espacios públicos, la nueva República Islámica las forzaba a llevarlo.
La cabeza de las mujeres parece ser un asunto prioritario de los regímenes que gobiernan Irán. Y al forzarlas a llevarlo desde hace más de 30 años no ha hecho más que diluir su significado y convertirse en algo molesto para muchas féminas, que lo llevan tan abajo de la cabeza que es más el pelo que se ve que el pelo que se esconde.
Con la llegada del verano, además, la Policía de la Moral, encargada de garantizar que las mujeres visten correctamente en la vía pública, extrema su vigilancia, sobre todo en la capital. Las altas temperaturas llevan a muchas chicas a aflojarse todavía más el velo, lo que activa la alarma de estas agentes, que van a su casa para imponerles la multa correspondiente o llevárselas a comisaría.
Con esta iniciativa, los hombres están expresando su oposición a la imposición del velo, que, a su parecer, debería ser algo opcional.
Uno de los hombres que se cubre la cabeza, cuenta en la web: "Cuando estalló la Revolución Islámica, mi madre comenzó a usar el pañuelo porque era obligatorio, pese a que ella nunca creyó en él. En verano, ella debía usarlo también pese a las elevadas temperaturas que se registran en Khuzestan. Mi madre murió y a veces recuerdo que durante esos días de tanto calor, cuando regresaba a casa de comprar no tenía ni energía para hablar".
Otro hombre desliza: "Siempre me siento avergonzado por mi madre y mis hermanas. Tanto yo como mi padre estamos en contra del velo y es muy duro para ellas salir a la calle con hijab cuando hace tanto calor".
Recientemente, otra iniciativa parecida inundó las redes sociales como señal de protesta. Algunas mujeres exhibieron sus cabezas rapadas con el fin de hacerse pasar por hombres, y así no tener que llevar el pañuelo.
Aunque son corrientes minoritarias, permiten a las mujeres alzar la voz contra lo que algunas consideran una injusticia y claman para que sea una prenda opcional, y no obligatoria, acorde con las creencias religiosas de cada uno.
MAR GALLARDO /El periodico de  BARCELONA





jueves, 3 de agosto de 2017

ciudades vacías. - Emma Fondevila



La ciudad sin ti
sin mí
echa a rodar de madrugada remolinos de ausencia
ráfagas acobardadas de silencio.
No resuenan nuestros pasos en los jardines recónditos
ni funciona la memoria de los aljibes secos.
La ciudad sin nosotros
es un espectro de adoquín y ceniza
que guarda en sus entrañas música desgarrada
y parloteo absurdo ante tazas vacías
La ciudad
sin ti
sin mí
sin nosotros
es a veces una algarabía de metáforas
que hiere la distancia y nos acerca al olvido.
© Emma Fondevila

Enlaces:
Luz desmenuzada 

miércoles, 2 de agosto de 2017

Marco, claro - LUNACRECIENTE





Un amante italiano no se puede llamar de otra manera. Es alto, guapo, sexy, sí, lo tiene todo. Además cuando le oyes hablar te sorprende que no chille, su tono de voz es suave, dulce y piensas que ahí ya te acabó de seducir, que es perfecto. Pero todo puede mejorar, sobre todo cuando te invita a ir a follar a su casa con varias horas de antelación, porque además te invita a comer y cocina él. Pasta, claro. Que te sabe divina porque mientras cocina te explica la historia de su familia y tú le escuchas embelesada porque estás viendo que de postre ha comprado tiramisú, pero el postre de verdad va a ser otro. Y no te defrauda, tras el tiramisú te invita a acompañarle a la cama y allí se transforma en un amante bandido, inagotable y salvaje. Bendito despertar, recordando a Marco.

martes, 1 de agosto de 2017

Nosotros los de la segunda mitad del siglo XX... -Malgorzata Hillar -





My z drugiej połowy XX wieku
rozbijający atomy
zdobywcy księżyca
wstydzimy się
miękkich gestów
czułych spojrzeń
ciepłych uśmiechów

Kiedy cierpimy
wykrzywiamy lekceważąco wargi

Kiedy przychodzi miłość
wzruszamy pogardliwie ramionami

Silni cyniczni
z ironicznie zmrużonymi oczami

Dopiero późną nocą
przy szczelnie zasłoniętych oknach
gryziemy z bólu ręceumieramy z miłości


-Malgorzata Hillar -




Nosotros los de la segunda mitad del siglo XX,
que rompemos los átomos,
que conquistamos la luna,
nos avergonzamos de los gestos delicados,
de las miradas tiernas,
de las sonrisas cálidas.

Cuando sufrimos,
fruncimos desdeñosamente los labios.

Cuando llega el amor,
displicentemente nos encogemos de hombros.
Fuertes, cínicos, con los ojos irónicamente entrecerrados.
Sólo a altas horas de la noche,
junto a las ventanas herméticamente cerradas,
nos mordemos las manos,
morimos de amor.
Malgorzata Hillar

sábado, 15 de julio de 2017

miércoles, 12 de julio de 2017

EL OTRO YO - Mario Benedetti

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas . Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable”.

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

Mario Benedetti

martes, 11 de julio de 2017

Mascha Kaléko: Nostalgia, ¿de qué? (Heimweh, wonach?)



Cuando digo “nostalgia”, “ilusión” es lo que expreso,
pues apenas queda nada de esa vieja patria.
Cuando digo nostalgia, a menudo me pregunto:
¿Qué nos oprimía largamente en el exilio?
Extraños somos ahora en nuestra tierra natal.
Sólo la “pena” queda.
El “hogar” se ha perdido.
 Mascha Kaléko


Enlaces:

La pequeña diferencia - Mascha Kaléko

lunes, 10 de julio de 2017

ABDALLA OMARI PINTOR Y CINEASTA SIRIO



Abdalla Al Omari nació en Damasco en 1986. En 2009, Al Omari se graduó simultáneamente de la Universidad de Damasco con un título en Literatura Inglesa y el Instituto Adham Ismail de Artes Visuales.

Omari comenzó su carrera como artista en Damasco 2012, donde con los artistas pioneros sirios Ghassan Sibai y Fouad Dahdouh.

I’m Alive



Al Omari recibió recientemente asilo en Bélgica y actualmente vive y trabaja en Bruselas, donde inició su proyecto "The Vulnerability Series", que representa a figuras políticas del mundo en estados muy vulnerables, rompiendo su imagen de poder supremo.

"Lleno de emoción, las composiciones de óleo sobre lienzo de Omari abordan complejos estados psicológicos, pero conservan una belleza profunda a través de su aplicación pintor y su representación realista".

el trabajo de Omari ha sido expuesto en: Siria, Líbano, Emiratos Árabes Unidos, Georgia, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Dinamarca, Alemania, Polonia y otros.


Sus obras son adquiridas por instituciones artísticas como: Barjeel Art Foundation EAU, Ayyam Gallery UAE, Kamel Gallery Damasco, el ministerio de cultura, Siria, y en colecciones privadas de todo el mundo.

 Su serie, titulada The Vulnerability Series (Las series de la vulnerabilidad), se acuerda de los poderosos de su país y de los de fuera, pero que igualmente tienen mucho que decir en el devenir de su contienda y en los flujos de refugiados del mundo. Así, se puede ver al presidente sirio Bashar el Assad pintado como un ejecutivo que ha perdido el trabajo y el norte -con un barco de papel en la cabeza, la locura-, mientras que el presidente estadounidense Donald Trump lleva a una niña a cuestas, más una mochila con lo poco que le queda, y muestra una foto de su familia al completo, puede que la única que le queda, una estampa propia de cualquier refugiado. Vladimir Putin, el mandatario ruso, se transforma gracias a Al Omari en un mendigo, con un cartel que reza: "Help me rule the world. God bless you" ("Ayúdenme a gobernar el mundo. Dios les bendiga").
El expresidente de EEUU Barack Obama es un sintecho, a saber por qué malas experiencias, en una imagen muy similar a la del turco Recep Tayyip Erdogan, el cancerbero de Europa, el que bloquea el paso de los refugiados a cambio de dinero e intereses. David Cameronexpremier de Reino Unido, se ha dado a la bebida, mientras que la canciller alemana Angela Merkel es una campesina triste y con frío, rodeada de gallinas.
Al Omari añade incluso un retrato colectivo, el de una cola de refugiados en busca de comida, en la que añade a Obama y a Putin con platos y escudillas en las manos, acompañados por un Assad que alza la cabeza para ver si queda algo o incluso del exsecretario general de la ONU, Ban Ki-moon. No se escapan el norcoreano Kim Jong Un ni el israelí Benjamin Netanyahu.