Ara mateix


Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.


Miquel Martí i Pol

viernes, 16 de febrero de 2018

martes, 13 de febrero de 2018

Despedida - Gabriel Celaya




Quizás, cuando me muera,

dirán: Era un poeta.

Y el mundo, siempre bello, brillará sin conciencia.
Quizás tú no recuerdes

quién fui, mas en ti suenen

los anónimos versos que un día puse en ciernes.
Quizás no quede nada

de mí, ni una palabra,

ni una de estas palabras que hoy sueño en el mañana.
Pero visto o no visto,

pero dicho o no dicho,

yo estaré en vuestra sombra, ¡oh hermosamente vivos!
Yo seguiré siguiendo,

yo seguiré muriendo,

seré, no sé bien cómo, parte del gran concierto.

Gabriel Celaya


lunes, 12 de febrero de 2018

“Va a ser muy complicado explicar esto a nuestras hijas” Rafa Cofiño.

ACNUR muestra su preocupación por la situación a la que se enfrentan los refugiados e inmigrantes ante las duras condiciones invernales en Europa.  GINEBRA, 13 de enero de 2017.

Acabo de leer Maus. Un cómic terrible que, con la aparente inocencia de ser una “historieta” interpretada por ratones, narra la miserable progresión de la segunda guerra mundial y del holocausto judío. La obra fue la primera historia gráfica (y única hasta ahora) que fue reconocida con el Pulitzer.

Ante la confrontación de un evento de tal características las preguntas que surgen son recurrentes y creo que las tenemos todos en la cabeza. Lo que más me sorprende en las lecturas de acontecimientos históricos que de críos veíamos muy lejanos es comprender lo terriblemente cercanos que estaban. Al envejecer, lo distante comienza a estar ahí al lado y las historias que contaban los abuelos ya no son algo alejado y ajeno. Uno y su infancia están más cerca de todo eso que de otros asuntos de hace cinco años.

Otra pregunta es qué entretenimientos y distracciones cotidianas -mayores o menores, importantes o nimias- se pueden tener en la cabeza para mirar hacia otro lado cuando está ocurriendo algo así. En Europa hace 75 años ( ahí al lado) o en Europa ahora mismo. Qué distracciones podemos generarnos las personas y los países para mirar hacia otro lado.

Podría argumentar todo esto con números, infografías, visualizaciones de datos interactivas, artículos que hayan hecho correlaciones acojonantes sobre cómo influyen las crisis en la salud y en las poblaciones, editoriales y columnistas con columnitis (como este mismo post). Pero no me sale de los cojones meter más números y obviedades. Supongo que Auschwitz debería pararse asesinaran a 20 a 200.000. Y lo que pasa en Palestina. Y en Siria. Y en el Egeo. Y. Y. Y.

Deberíamos pararnos, parase de detenerse, de quedarse quietos y pararse de ponernos de pie, romper ese listado de cosas menores o mayores que tenemos (aquí cada uno que haga su listado de cosas domésticas, emocionales, políticas, estructurales…), y ver cómo arreglamos de una puta vez esta situación. Pararse todos los jodidos días delante de esta foto para santiguarse quizás sin fe ni dioses, con rabia pero con esperanza, con aquella terrible esperanza entre los dientes de John Berger.

Rafa Cofiño.
Febrero 2016

Fuentes:
https://saludcomunitaria.wordpress.com/2009/03/16/eso-que-no-se-pregunta/

sábado, 10 de febrero de 2018

Y QUÉ IMPORTANCIA TIENE....PEDRO ATIENZA


Y qué importancia tiene
quisiera yo saber
estar aquí de paso
nacer vivir morir
como las alimañas
sin saber que lo son
conocer la tristeza
fondear en la duda
tener hijos y padres
nacer vivir morir
amar alguna vez
estar enfermo acaso
sonreir algun día
envejecer al pairo
si luego llegas tú
emboscado en mi yo
y todo lo estropeas
lo deshaces lo borras
y qué importancia tiene
si quieres evitarte
nacer vivir morir
y dios te lo consiente
emboscado en mi yo
como las alimañas
sin saber que lo son
quisiera yo saber.

PEDRO ATIENZA
Fue, posiblemente el último poema que escribió. Lo colgó en Facebook el 21 de diciembre, 
Fuentes:

jueves, 8 de febrero de 2018

TIRAMISÚ - Luna creciente


Me encanta ese italiano que hizo un pacto con el diablo. Nunca imaginé que volvería a verle y pudiera sentirle tan cerca. Vino a recogerme al hotel, ummm, no recordaba que fuera tan sexy. Vestido con camisa y pantalón negros y gafas de sol oscuras, aparentemente de forma desenfadada pero intuyo que el atuendo estaba cuidadosamente estudiado. Me recibió con un abrazo. Al subir al coche mi vestido se subió mostrando mis muslos y su mano rápidamente se dirigió allí , a acariciarlos con lujuria y aprovechó para meter una mano por mi escote. Llevaba un vestido que hacía todo muy accesible, demasiado para un hombre tan pasional. Le pedí que aguantara sus ganas, para evitar miradas curiosas y me obedeció con una sonrisa que me dejó sin fuerzas. Charlábamos con risas cuando de golpe paró el coche en una curva, dónde vamos?, le pregunté, dame un beso, me dijo y me mordió los labios con alevosía. 
Me has traído mi tiramisú? Le pedí eso por teléfono, sabía que lo hacía muy bueno, otra de sus sonrisas fue la respuesta. Llegamos a su casa, y no me dejó ni descansar. Aquí tienes tu tiramisú, me dijo mientras me ofrecía un plato hondo con mi postre favorito, también me ofreció una cucharilla a la vez que me quitaba las bragas. Come y disfruta. Hundí la cucharilla en la suave crema, a la vez que él hundía su lengua en mi coño, a estas alturas ya húmedo y ávido de caricias.

Luna Creciente


Enlaces:

martes, 6 de febrero de 2018

‘EPITAFIO’, Nicanor Parra




De estatura mediana,
Con una voz ni delgada ni gruesa,
Hijo mayor de profesor primario
Y de una modista de trastienda;
Flaco de nacimiento
Aunque devoto de la buena mesa;
De mejillas escuálidas
Y de más bien abundantes orejas;
Con un rostro cuadrado
En que los ojos se abren apenas
Y una nariz de boxeador mulato
Baja a la boca de ídolo azteca
-Todo esto bañado
Por una luz entre irónica y pérfida-
Ni muy listo ni tonto de remate
Fui lo que fui: una mezcla
De vinagre y aceite de comer
¡Un embutido de ángel y bestia!

Nicanor Parra

domingo, 4 de febrero de 2018

Reyes Abades, Hacer posible lo imposible.


En España, hablar de efectos especiales en el cine es hablar de  Reyes Abades. Sí, ha habido otros especialistas en este apartado (Félix Bergés, en los efectos visuales, por ejemplo), y ahora hay nuevas generaciones que saben trabajar nuevos materiales (Salvador Santana, David Martí y Montse Ribé).

Durante décadas, Reyes Abades, ha sido el maestro que inicio el camino en esta especialización, lideró su campo. Para confirmarlo, no hace falta nada más que recorrer su palmarés en los Goya: nueve estatuillas, por Balada triste de trompeta, El laberinto del fauno, El lobo, Buñuel y la mesa del rey Salomón, Tierra, El día de la bestia, Días contados, Beltenebros y ¡Ay, Carmela! (su primer cabezón). Ya en la tercera edición de los Goya en 1989 obtuvo tres candidaturas (aunque no ganó), está nominado en 2018 de forma pòstuma por Oro y Zona hostil. Su última aparición pública tuvo lugar el pasado jueves 25 en la gala de los II Premios Extrecine, donde fue galardonado por su trayectoria.

Reyes Abades Tejedor nació en Castilblanco (Badajoz) yha fallecido en enero de 2018, con 68 años de edad. Contaba con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, el premio Ricardo Franco del Festival de Málaga y la Medalla de Extremadura. Abades empezó en los efectos especiales en septiembre de 1968, se curtió en superproducciones como Patton y en series de televisión como Curro Jiménez("Cuando nos llamaban los de defectos especiales, porque fallaban mucho"), y en 1979 fundó su propia empresa, asentada hoy cerca de Torrejón de Ardoz (Madrid). Debuto en solitario en su apartado en 1979 en El corazón delbosque, de Manuel Gutiérrez Aragón. Y se hizo conocido con el programa de televisión La segunda oportunidad, en la que se recreaban accidentes de tráfico

Siempre recordó como su primer gran trabajo Los señores del acero, un rodaje difícil, con mucho esfuerzo físico, con un Paul Verhoeven muy complicado de tratar, y en la que Reyes Abades tuvo que sustituir al segundo día a un coordinador de efectos estadounidense. "Los señores del acero y El Dorado han sido las películas más duras en las que he trabajado", contaba.



Además de su trabajo en el cine español, también fue el más solicitado cuando un equipo de cine llegaba a España. Ahí están desde El regreso de los tres mosqueteros, Los fantasmas de Goya, La mula, El misterio de Well, Che: guerrilla, la mencionada Los señores del acero o la aún inédita El hombre que mató a Don Quijote, de Terry Gilliam.

Al margen de sus éxitos en el cine, Reyes Abades también pasará a la historia como el responsable de que la flecha lanzada por Antonio Rebollo encendiese el pebetero de los Juegos Olímpicos de Barcelona'92, fue el encargado de uno de los efectos especiales que han marcado la historia de España: el encendido del pebetero olímpico de Barcelona 92 por parte del arquero Antonio Rebollo. Tres meses estuvo trabajando para el truco funcionara, para que la flecha aguantara encendida hasta pasar por encima del pebetero, prender el gas que manaba y caer fuera del estadio. Hasta 20 días antes de la celebración de la ceremonia no consiguieron mantener la llama de la flecha hasta el final de su viaje. Rebollo acertó, pero el pebetero se hubiera encendido sí o sí. La saeta, recogida por dos ayudantes, la conservaba Abades en sus oficinas.



Su infancia fue complicada. Su familia abandonó Castilblanco cuando Abades tenía 13 años. Con 15 recalaron en Francia, desde donde fue a Luxemburgo, país del que le echaron a los tres meses. Viajó a Bélgica y volvió a Madrid. “Y a los 16 me quedé solo en Madrid porque mis padres volvieron a Castilblanco. Mi historia es la de un típico emigrante extremeño”. Solo fue al colegio de los seis a los ocho años, y de lo que más orgulloso se sentía era de que dos de sus cuatro hijos continuaran su labor en su empresa. Su mandamiento: "Que los actores nunca sientan que corren peligro". De su educación, reconocía ser un autodidacta, y su secreto era que le apasionaba su trabajo. "En realidad, como dice mi esposa, vivo para trabajar y no trabajo para vivir". Y para definir su profesión, que se relaciona con otras ramas técnicas, como ambientación, producción o diseño de arte, decía: "Somos los que hacemos cualquier cosa especial que vea el espectador".

Durante su trayectoria profesional trabajó en 274 películas y tuvo la oportunidad de trabajar con grandes directores, desde Buñuel a Almodóvar, pasando por CarlosSaura, Guillermo del Toro o Alex de la Iglesia, que ha dicho hoy que con él "ha muerto la mitad del cine español".

El también director Imanol Uribe, que ha acudido al tanatorio, ha destacado que "solucionaba las cosas de la manera más eficaz y sencilla sin marcarse ningún rollo" y ha añadido que la muerte de Abades ha sido una "pérdida terrible para el cine español", ya que este "genio" seguía trabajando.

Fuentes:
https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-02-01/reyes-abades-fallece-especialista-efectos-especiales_1515547/

sábado, 3 de febrero de 2018

Mujer de invierno de Joan Margarit







Hoy que la soledad


es la última forma del amor,
esta triste ciudad ha hecho que pierda
lo que había perdido, ya, de ti.
¿A qué has venido?
¿Quién eres, si eres sólo
la imagen en el fondo del pozo de mí mismo?
He quemado tu cuerpo en mi interior,
todo ha llegado demasiado tarde.
Joan Margarit

Enlaces:
Ser vell
"Una fotografía colgada en la pared"
Nadal a Paris