Quienes lo conocen lo describen como un tipo raro al que
todos los toreros envidian un poco. "Eso que hizo Morante de arrancarse la
coleta, del ahora sí y ahora no, esas cosas que hace él, José no las haría
nunca". Su caché fue el más alto de la historia..
"Las temporadas de José Tomás eran mucho, muchísimo más
cortas. Además a mí me gusta ir a lugares buenos, importantes y compartir
cartel con toreros que estén en su máximo nivel. No es criticar a nadie, pero
siempre me ha gustado el clasicismo y guardar el rito y la liturgia de lo que
es una corrida de toros. No un evento, porque me parece una cosa horrible esa
palabra, lo que yo defiendo es la liturgia de una corrida de toros". Hace
tres días, Morante de la Puebla, en una entrevista a ABC, puso el foco en la
crítica más repetida entre los taurinos a José Tomás.
Al matador, que lleva desde agosto 2022 sin salir a una
plaza, le da igual. Probablemente lo haya leído. En su casa siempre hay varios
periódicos esparcidos. La tele no suele encenderla. Es más de escuchar a su
amigo Sabina.
"A él le da igual todo lo de los toreros. No le
interesa. No tiene amigos toreros. Eso que hizo Morante de arrancarse la
coleta, del ahora sí y ahora no, esas cosas que hace él, José no las haría
nunca...", explica a este suplemento uno de los pocos que lo ha tenido tan
cerca como para conocerle. Hay cosas que aun así nunca se ha atrevido a
preguntarle. No dejaba pasar a nadie a la habitación antes de torear, le cambiaba
la mirada. "Era intenso".
José Tomás es un torero que huye de serlo. Creó su propio
sistema. Los toreros envidiaban (o envidian) el poder que tenía sobre sí mismo,
que crease su leyenda a su imagen y semejanza. Sin conceder entrevistas, sin
folklore, sin símbolos. Sólo habló con un periodista en México, el lugar que
más feliz le hace. "Y luego se preguntaba ¿y por qué a este sí y a este
otro no? Mejor no doy a nadie". El universo de José Tomás era mucho más
sencillo de lo que parecía desde fuera. Conseguía todo lo que quería. Nunca se
ha pagado tanto a un torero como a él. Hace veinte años, EL MUNDO cifraba en
120.202 euros su caché.
En sus últimas corridas de toros en Las Ventas -donde ha
abierto en siete ocasiones su puerta grande- cobraba 600.000 euros. Sus citas
en la plaza eran rituales solemnes llenos de creyentes. El que veía torear a
José Tomás se sentía especial, una especie de elegido. El torero, tras
retirarse por primera vez en 2002, volvió en 2007 con un control absoluto de su
proyección. No quería que se televisasen sus corridas si él no podía negociar
sus derechos de imagen. En la época en la que él toreaba eran las televisiones
las que llegaban a acuerdos con las empresas que gestionaban las corridas de
las plazas y él quería que hablaran con él directamente. Una tarde consiguió
que las cámaras no enfocasen al toro mientras lo embestía.
Reivindicaba lo quegeneraba: una corrida de José Tomás era una leyenda. Decían que no había quien pudiese pagar lo que él provocaba. Su actuación en Jaén en junio, dos meses antes de su retirada, produjo tres millones y medio para la ciudad. Él se llevaba el 100% de las entradas que habían vendido en su tarde, las plazas se resentían: ganaban dinero otras tardes de feria, con otros toreros. Él tenía su tarde, no alternaba con otras figuras grandes del toreo, otra de sus grandes críticas.
"Siempre se ha dicho que era marketing. No había nada
de eso. Él es así: un tío extraño. Y, cuando se lo dices, te dice que los raros
somos el resto. Ahora ni siquiera tiene WhatsApp, si quieres hablar con él le
tienes que mandar un SMS". A José Tomás le habría gustado torear sin que
nadie le viese, sin que nadie le parase por la calle. El resto lo percibía.
"Eso que hacen con otros toreros, de ponerle la mano encima o en la espalda...
con él nunca", describe este amigo.
Le hablaban de usted y siempre con distancia. Anhelaba una vida normal, la que disfruta ahora. Tras casi veinte años juntos y sin casarse, José Tomás rompió en 2020 -casi a la vez que Ponce con Paloma Cuevas- con la madre de su hijo, Isabel Montes. Se enamoró de ella cuando le atendió en una tienda de fotografía. Lo describieron como un flechazo.
El diestro está ahora con una chica más joven que él de la que no cuenta mucho. Es silencioso hasta con los que suele hablar. Dicen que tiene una vida "de padre normal". Vive en su casa de Estepona (Málaga) y come de vez en cuando con su ex y con su hijo, le transmiten que la familia sigue unida a su manera. Juegan mucho a tenis y a golf. Mantiene su grupo de amigos en Galapagar (Madrid), donde nació y donde vuelve de vez en cuando para estar con sus padres.
Enlaces.
https://comunadeicaria.blogspot.com/2013/10/vivir-sin-torear-no-es-vivir-jose-tomas.html
https://comunadeicaria.blogspot.com/2017/02/tertulia-con-salvador-boix-en-la-utyac.html
https://comunadeicaria.blogspot.com/2012/05/de-purisima-y-oro-de-purisima-y-oro.html
https://comunadeicaria.blogspot.com/2012/02/jose-tomas-cosido-tu-capote-jose-tomas.html
José Tomás: un misterio millonario en las antípodas de Morante
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tus comentarios. En breve serán publicados