Herida de mi infancia, que aún fulgura,
pues nunca se ha cerrado.
Hecha de soledad, de amor, de origen,
de mucha luz y tanto desamparo,
de cosas insondables que ocurrieron
y que siguen pasando.
Es una herida extraña, que duele y da consuelo.
De un signo u otro, de ella brota el canto.
Eloy Sánchez Rosillo
Mi tan ajeno yo. Autorretratos 1978-2025. (Selección: Antonio Lafarque).
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tus comentarios. En breve serán publicados