Joan Sabaté, conocido como el Maradona de La Rambla, exhibió su arte con el balón frente a Canaletas. Desde entonces, el paseo no ha vuelto a ser el mismo. Los barceloneses echan de menos a este artista de la pelota. Un hombre que ha conseguido batir dos récords: dar 8.700 toques en una hora sentado en el suelo y 16.000 toques sin interrupción.
El Maradona de La Rambla fue uno de los mayores atractivos
del paseo durante veinte años. Empezó sus andanzas cuando, en sus palabras,
“había dos estatuas vivientes”. Él también es un artista, pero del esférico.
Pronto se convirtió en un personaje emblemático del paseo, como La Moños o ElSheriff. Sabaté se encargaba de que le reconocieran llevando la camiseta del
Barça o de la selección catalana. Por eso, su sitio favorito para hacer
malabares con el esférico era la Fuente de Canaletas.
Sabaté fue jugador de fútbol en una de las mejores
temporadas que ha tenido el Ibiza (1965-66). Sin embargo, cuando llegó la
renovación, prefirió volver a Barcelona, su ciudad natal. Ahí trabajó como peón
hasta que unos años después, se quedó en el paro. Entonces recordó una anécdota
del primer día que entrenaba en el Ibiza y que recoge Periódico de Ibiza: «Me presenté temprano, a las 10.00 horas. Le
pedí al de material una pelota. Me fui al medio del campo y empecé a dar
toques. Los jugadores iban saliendo, se acercaban y se quedaban parados
mirándome. Se formó un corro (…) Salió el entrenador con el pito y dijo ‘vamos
a entrenar’, pero nadie le hacía caso. Me vio y se quedó mirando. Cuando me di
cuenta, se me acercó, me puso la mano en el hombro y dijo ‘chaval, nunca he
visto nada igual. Si algún día te encuentras sin curro, te vas a Las Ramblas,
pones el platillo y te garantizo que te ganas el día’».
En el 2005 el Ayuntamiento de Barcelona aprobó una normativa que prohibía dar toques con el balón en La Rambla. Por este motivo, la Policía le pidió que se marchara de Canaletas. Al negarse a colgar las botas, su historia saltó a los medios. No estaba solo. Vecinos, familiares, amigos y fans crearon la plataforma Salvem al Maradona de La Rambla para ayudarle. Consiguieron reunir 9.500 firmas para que siguiese haciendo su magia.
Sabaté se retiró tres años después, en 2008. Tenía 65 años y consideró que había llegado el momento de jubilarse. Organizó un evento de despedida en el que dio veinte toques simbólicos-uno por cada año de Ramblear-a María, su pelota favorita. Hoy, vive tranquilamente en El Vendrell, donde está trabajando en un museo sobre la historia de su vida. La Rambla, especialmente Canaletas, le echa de menos.Joan Sabaté, el Maradona de la Rambla, se jubilo (es un decir lo de jubilarse, porque dudamos de la hostia que haya pagado los módulos de autónomos correspondientes y que de esa manera tenga derecho a algo más que a una pensión no contributiva). Cumplidos los sesentaycinco, dejó de patear repetidamente a la vieja María, que no es su esposa sino su balón, y los transeuntes que evitamos a toda costa pasear por la única arteria de la Ciudad Condal que consigue convertir en baratas las cervezas a presión del Paseo de Gracia y en agradable un paseo por Nou Barris no podremos volver a pararnos un momento a mirar de refilón sin soltar un puto euro a ese señor con pinta de indigente -y que a punto estuvo de no tener sólo la pinta sino todo el pack del modus vivendi del vagabundo cuando se vio afectado por la crisis económica de los ochenta-. Porque Sabaté, ciudadano de Sant Feliu, antiguo ostentador de un récord Guiness de control de balón -16.000 toques-, sufrido usuario de la RENFE y asiduo del Café Zurich fue una vez jugador profesional de fútbol. No de relumbrón pero sí lo suficientemente jugador de fútbol como para formar un par de veces con la selección catalana y ganarse la vida en la Tercera División, cuando la Tercera División daba para ganarse la vida de tan jodida que estaba la vida, acabando su carrera en el Ibiza (que no «en un Ibiza» aunque, repetimos, poco faltó).
El corazón de Joan es tan grande y duro como el cuero del
balón con el que ha batido dos récords (8.700 toques en una hora sentado en el
suelo y en resistencia, también desde el suelo, 16.000 toques sin
interrupción).
No le importa que le dejen en un segundo plano, porqué es consciente de haber puesto su granito de arena en la promoción de la que considera su casa, La Rambla.
"Las he visto de todos los colores" pero destaca lo más valuoso "el calor y el amor de la gente anónima". Pese a todo, se muestra entristecido cuando recuerda que "nunca ninguna institución me ha echado una mano".
Fuentes:
ahttps://www.20minutos.es/noticia/366099/0/maradona/ramblas/barcelona/
https://www.laramblabarcelona.com/maradona-de-la-rambla-historia/
https://www.lapaginadefinitiva.com/weblogs/futbol/?p=337
Enlaces:
https://comunadeicaria.blogspot.com/2018/06/personajes-de-la-rambla-con-ustedes.html
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tus comentarios. En breve serán publicados